Los ríos de la comarca se desbordan

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Poco descanso tuvieron ayer los efectivos de los servicios de emergencias municipales. Con más de sesenta litros por metro cuadrado, se produjeron numerosas inundaciones, sobre todo en aquellos núcleos cercanos a los ríos. 
Así, la crecida del río Mendo anegó la zona de Piñeiro, en donde tuvo que ser evacuada una vecina por Protección Civil. Además, los efectivos de emergencias también tuvieron que rescatar a los cerdos y gallinas de otra vivienda del núcleo.
El agua afectó también a las zonas de Roibeira, y Acea, además de inundar el lavadero de As Cascas, en la zona del Pasatiempo, en donde se vio afectado un carril y el parque. Por último, desde el Ayuntamiento explican que en la misma situación se dio en el camino de Os Caneiros.
A pesar de que la estación de tratamiento trabajó ayer a pleno rendimiento durante toda la jornada, el agua que se capta del Mandeo llegó turbia a las casas. Este río se desbordó a su paso por Coirós, en el Coto de Chelo.
En Sada se formaron lagunas en la zona detrás de la Terraza, mientras que el patio del instituto Mosteirón terminó anegado.
El GES de Curtis tuvo que acudir al rescate de más de un vehículo que se quedó atrapado en el viaducto de la AC-231, en Teixeiro. Desde el Ayuntamiento señalaron que el Grupo de Emerxencias se desplazó al lugar para retirar algún vehículo y redirigir el tráfico, que no retomó la normalidad hasta pasadas las dos de la tarde. Otros núcleos cercanos a ríos terminaron inundados, pero “dentro de la normalidad, según el alcalde de Curtis, Javier Caínzos.
   El río Veiga también se desbordó en Culleredo. Además, un poste de la luz se cayó en Castro Laxe. El corte del suministro eléctrico afectó al monte Feirán, en donde se encuentran los depósitos de agua que dan servicio a los núcleos de Fonteculler, Vilaboa y A Corveira. Durante horas, permaneció en el aire si estos núcleos se quedarían sin agua corriente, pero finalmente se restableció la luz en la zona antes de la tarde. 
En Carral, el PSOE solicitó que se retirase una grúa de grandes dimensiones por el peligro que podía suponer.
Al margen de las inundaciones, durante la jornada de ayer hubo varios sucesos. El más grave tuvo lugar en Culleredo, poco antes de las siete de la tarde: se había producido un atropello en la N-523, a la altura de Ledoño. La víctima fue trasladada con pronóstico grave al Chuac. 
En Sada, poco antes de las tres de la tarde, una persona perdía el control de su vehículo que terminaba por salirse de la vía en el límite entre Sada y Oleiros, en la DP-5813. A consecuencia del suceso, el vehículo acabó medio volcado en un lado de la cuneta por lo que, aunque el conductor no se encontraba atrapado, no podía salir por la posición del turismo, ni los viandantes se atrevían a tratar de sacarle. 
Los testigos tampoco se arresgaron a mover a una mujer a la que poco antes de las diez de la noche le cayó un árbol encima en O Burgo. La víctima, de unos cuarenta años, no recibió impactos de gravedad, pero quedó atrapada entre el ramaje. Fue necesaria la intervención de los bomberos, que abrieron un pasillo con sus motosierras para poder rescatar a la mujer. Esta fue trasladada al Chuac con una contusión en la cabeza, aunque su estado no parecía grave.
Fue la incidencia más llamativa de una jornada caótica.

Los ríos de la comarca se desbordan