Reportaje | Quince años de perseverancia en el escenario

La pontevedresa asegura que para ser cantante hay que estar muy segura de sí misma
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Comenzó tocando en la rondalla de Figueiró, en Tomiño. Le daba a la bandurria y al canto al mismo tiempo hasta que el director se dio cuenta de que esa calidad vocal se merecía un solo y desde entonces fue la “voz cantante” de todas las celebraciones populares de la localidad pontevedresa.
Nunca dejó de cantar y arropada por sus padres, se formó sobre el tema y enseñó un órdago a la vida apostando por vivir de la música, algo de lo que hablará el sábado en una conferencia en Santiago: “É moi complicado porque agora todo o mundo quere ser artista”.


Lo importante, para Andrea, no es tanto estar preparado, sino ser “perserverante” porque su raza, la de los creadores, es sensible a lo que hay a su alrededor y “tes que ser moi seguro de ti mesma” porque su carrera es muy de altos, pero también de bajos. Más aún, apunta, si hay que coger el micrófono: “A voz non é tanxible, tes que coidala moito”. En el estudio, Nani y ella le dieron forma a doce canciones inéditas y una versión, la de “Negra Sombra”, que Andrea Pousa hace moderna. La poesía de Rosalía les sirvió a los dos para romper el hielo y acercarse uno al terreno del otro y viceversa. Y es que hay mucho de tradición en el trabajo, asegura, en conjunción con la vanguardia, que también está.

En este punto, la que lleva quince años encima del escenario señala que juega mucho con su timbre que es melódico y lírico, para ofrecerle al oído retazos de pop y fado. La vocalista confiesa ser raiana por los cuatro costados. Bebe del género portugués y del país vecino en general: “As miñas grandes referencias veñen deste mundo”. Es por eso que lo pone a cocer en el mismo pote que el resto y el resultado es otra cosa, distinta a todo.

Otra variedad
Eso lo percibe el público, que encuentra en “Respirar” “outra variedade”. En este sentido, alaba la forma de hacer de Nani García “moi metódico”, donde nada responde al azar.

Todo está estudiado al detalle para “que teña un sonido” y encaje en el conjunto. El coruñés es autor de alguna de las letras junto a María Inés Cuadrado o su profesor de instituto Luis Lechuga.
El domingo, Andrea no estará sola. Nani García la acompañará al piano, Criptana Angulo al violonchello y Carlos Calviño pilotará las guitarras. Pousa estudió más de diez años interpretación. Participó en el grupo femenino vigués Sueño de Calíope y fue la voz principal de “Keltia o Musical”, pero la de este fin de semana será sin duda una oportunidad para conocerla de verdad. A ella y a su estilo.

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