Interior focaliza en un centenar de yihadistas el nuevo programa de desradicalización

Una vez se acredite el rechazo a la violencia del preso se iniciará un tratamiento individual REUTERS/Borja Suarez
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El Ministerio del Interior ha focalizado el nuevo programa de desradicalización que se desplegará en las prisiones españolas en un centenar de yihadistas previamente catalogados en el grupo de los que mantienen un “fuerte arraigo” con los valores más extremistas por pertenencia o vinculación a organizaciones terroristas que le siguen amparando desde el exterior.
Se trata de una población reclusa de aproximadamente 94 presos clasificados en el grupo A del Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES), según precisaron fuentes conocedoras de este programa. Una vez que se acredite su rechazo de la violencia y la desvinculación de la organización criminal, recibirán “un tratamiento de carácter intensivo e individual” con personal especializado entre el que se incluye a imanes moderados.
“Dado el elevado nivel de riesgo y su régimen de vida, se plantea una intervención intensa, de carácter individual y con suficiente continuidad temporal”, según consta en una instrucción del 25 de octubre firmada por el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste. Este nuevo programa marco complementa al que se puso en marcha en 2014 para detectar los factores de radicalización de en las prisiones.
Los internos son clasificados en tres grupos, de mayor a menor radicalización, en los que existe constancia de que han interiorizado una visión fanática de su religión. En total, son más de 220 presos distribuidos en los grupos A, B y C.
El programa busca, especialmente, evitar la “criminalización de prácticas religiosas perfectamente legítimas”, de ahí que se cuente con la “co-ayuda” de una quincena de imanes moderados y de otros reclusos musulmanes, además de la habitual de los funcionarios de prisiones.
Con la participación de estos imanes moderados, Interior tratará que los internos salgan de prisión con más posibilidades de reinserción en la sociedad, para lo que se les facilitará el aprendizaje del español, la integración cultural y la mejora en el nivel educativo.
Los condenados clasificados en las categorías B y C –los más pasivos en su radicalización–contarán también con el apoyo de otros internos musulmanes con protección especial. El objetivo es “contrarrestar los factores de riesgo” entre reclusos.

Interior focaliza en un centenar de yihadistas el nuevo programa de desradicalización