Duelo con sabor a Primera

Deporte Campeón-2013-10-20-002-d201371a
|

El fútbol de altura regresa a Riazor este mediodía. En sesión vermú, los aficionados coruñeses podrán disfrutar de un espectáculo de muchos quilates. Un auténtico duelo con sabor a Primera División. El primer choque de la temporada del Deportivo contra otro conjunto que la pasada campaña militaba en la máxima categoría del fútbol español.

El partido, además, llega en un momento inmejorable. Ambos conjuntos iniciaron el curso de una forma un tanto irregular, sobre todo en el caso de la escudra maña. Sin embargo, tanto herculinos como aragoneses han enderezado el rumbo y a día de hoy son dos de los principales aspirantes al ascenso.
Se trata de un encuentro muy complicado para los blanquiazules. Hasta ahora, los coruñeses, pese a su inexperiencia y juventud, han sido capaces de mantenerle el pulso a la Segunda División. Pero hoy afrontan un encuentro de verdad, de alto voltaje y es importante ver cómo se comportan los ‘cachorros’ de Fernando Vázquez ante un choque de tanta envergadura.
Enfrente les espera un adversario con ganas de morder. “Ganar sería dar un paso de gigante, supondría presentar la candidatura al ascenso”, ha arengado Paco Herrera, técnico del Zaragoza, a sus jugadores.
Para los blanquiazules, además de la importancia de sumar tres puntos que les permitan seguir escalando en la clasificación liguera y por la trascendencia del contrincante, el partido supone un nuevo reto de demostrarse a sí mismos y a su público que están capacitados para volver a convertir Riazor en un ‘fortín’.
En estos primeros tres meses de competición, el rendimiento de la ‘nave’ coruñesa en su feudo ha sido paupérrimo. El Depor es el segundo peor local de toda la categoría al haber sumado solo cuatro de los doce puntos que ha disputado en su campo.
Un triunfo, un empate y dos derrotas es el bagaje de un equipo muy sólido en defensa, pero que en los encuentros como local ha acusado su falta de capacidad ofensiva. Los pupilos de Vázquez han demostrado que hasta ahora se sienten más cómodos jugando lejos de su estadio, donde no están obligados a llevar la iniciativa del juego y pueden plantear los encuentros a la contra, que en su casa, donde su propio nombre, la historia del club y su condición de grande de Segunda División les obliga a tratar de imponer su ritmo.
Pero cuando toca ser protagonistas en el césped es cuando los coruñeses se pierden en la incomodidad. Dan la sensación de no saber a qué juegan en ataque y ni siquiera son capaces de crear peligro, lo que ha provocado que el técnico blanquiazul haya cambiado ya el sistema de juego hasta en cuatro ocasiones en busca de la fórmula idónea para reconducir el juego del equipo y la situación en Riazor.
 Según las pruebas que ha realizado el estratega blanquiazul durante los entrenamientos de la semana, todo apunta a que el de Castrofeito repetirá el dibujo del pasado domingo, cuando los coruñeses se impusieron en el Miniestadi jugando con un 4-1-4-1.
Pese al triunfo ante el filial azulgrana, no gustó la imagen ultradefensiva que ofreció el equipo coruñés, por lo que habrá que esperar a ver cómo se comportan hoy los jugadores blanquiazules en Riazor.
Parece que el entrenador deportivista prepara introducir un cambio en la retaguardia. Así, pese al buen rendimiento que está ofreciendo Manuel Pablo como lateral izquierdo y a pesar de lo bien que está respondiendo el cuadro coruñés en labores defensivas, el portugués Luisinho podría recuperar la titularidad que perdió hace un mes por una lesión.
Pablo Insua, que se perdió el choque contra el Barcelona B por su concentración con la selección español sub-21, volverá a ejercer de líder de la zaga junto al también canterano Álex Bergantiños, que pese a su condición de mediocentro natural, se está destapando esta temporada como un excelente central.
Justo por delante de la zaga formará el polaco Wilk, quien se siente muy cómodo en las labores de destrucción.
En la medular, el eje está reservado para la pareja formada por el canterano Juan Domínguez y el argentino Juan Emmanuel Culio, mientras que en las bandas todo apunta a que actuarán Javier Arizmendi y el portugués Rudy, que deberá confirmar en el césped su condición de titular después de que en las últimas jornadas se haya mostrado demasiado preocupado por hacer florituras pero su trabajo apenas haya aportado nada al juego del equipo.
La referencia en ataque será, una jornada más, el madrileño Borja Bastón, quien es el máximo artillero del equipo con cuatro dianas.
Un equipo rocoso, pero ahora queda por ver si tiene la suficiente pegada para conseguir que la afición de Riazor disfrute de su segunda victoria.

Duelo con sabor a Primera