“Será mi reencuentro con el Colón, donde debuté en los 60”

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Es un canto a la vida. Y al amor, que no tiene fecha de caducidad y produce cosquilleo a los 70 igual que a los 20. La veterana actriz regresa al Colón en lo que “será mi reencuentro con el teatro donde debuté en los 60”. Dice que tiene muchas ganas de volver a la ciudad que dejó tras asomarse a “La casa de los siete balcones”, en la que era protagonista y su pareja de baile, Carlos Manuel Díaz, personaje secundario.
Ahora que tiene la oportunidad de trabajar mano a mano con él, asegura que no haría “Juntos y separados” si su compañero no estuviera. En este sentido, la intérprete confiesa ser muy comodona, pero que en una obra “tan de a dos, de toma y daca” es difícil encontrarse con alguien tan bien.
Es por eso que aunque llevan desde febrero representando al amor tardío, parece que lo hacen desde hace mucho más tiempo. Fernanda cree que la pieza, que se puede disfrutar a las 20.30 horas, está diseñada en un tempo entendible, donde se dicen muchas cosas normales. Es una comedia muy francesa, pero tiene un punto de intriga que se desata desde el mismo momento en que los dos se reencuentran y ofrecen sus puntos de vista sobre la vida: “Se han conocido en una época anterior y contrastan opiniones”.
Sin embargo, D’Ocon afirma que no debe desvelar mucho más de lo que ocurre en escena porque hay que verlo y escucharlo. Eso sí, justifica el aplauso por el hecho de que hablan de muchos temas y estos se exponen de manera natural. Sin artificios.
En medio de las risas y las complicidades, anuncia un momento dramático con ella, necesario para darle un giro a la historia y ponerle azúcar al café, que es el teatro. Traído de la mano de dos actores con una larga carrera que demuestran que da igual la edad y la fecha en el calendario para iniciar una relación.
Fernanda dice estar encantada a su lado porque “yo he trabajado con quien me ha dado la gana”. Señala que ha podido escoger a su compañero de reparto y que tras la experiencia que suma en la garganta y los años, no reconoce al mundo teatral. D’Ocon critica la velocidad a la que transcurre todo. A un lado y otro del telón. Opina que esto no es bueno y que antes no se corría tan deprisa y se llegaba mejor a la meta. Que tiene efecto boomerang.

“Será mi reencuentro con el Colón, donde debuté en los 60”