El parque de Santa Margarita no se escapa a la falta de conservación y a los actos vandálicos

El Ideal Gallego-2018-11-21-011-31fd1a99
|

El parque de Santa Margarita es una de las principales zonas verdes de la ciudad y un espacio emblemático por su historia pero que no atraviesa por uno de sus mejores momentos por la falta de mantenimiento y los actos vandálicos a los que está sometido.

Uno de los principales pulmones de una ciudad necesitada de zonas verdes cuenta con diversos elementos arquitectónicos que necesitan una atención. Un claro ejemplo es el del molino, que en su parte trasera presenta una “decoración” improvisada aportada por grafiteros.

Cerca del molino y un poco mejor se encuentra el estanque en el que antiguamente había patos. Desde hace años no hay ánades y pese a que su estado no es tan malo como el del molino, denota que es un espacio olvidado. Esta situación se produce en otros elementos del parque, como el hórreo cercano a la Casa de las Ciencias, en el que el tejado ha pasado de ser de color piedra a verde por el musgo que se acumula.

Tanto el hórreo como el molino se mantienen en pie, algo de lo que no puede presumir una de las fuentes de piedra que hay en el camino entre la zona de merendero y la Casa de las Ciencias. Los vándalos se cebaron con esta pieza, que ahora está dividida en dos y con la parte superior en el suelo.

Mejor suerte corren elementos más modernos como las máquinas de ejercicio biosaludable, que se encuentran en mejor estado y hasta en días de lluvia son utilizadas por los más asiduos al parque.

Desperfectos y sintecho
En el lado opuesto está la parte trasera y superior del Palacio de la Ópera, colindante con el parque y que sufre los ataques de los vándalos desde hace tiempo sin que se ponga solución.

Las pintadas, la acumulación de basura y los desperfectos se producen casi en cada rincón de estas dos zonas sin que se ponga remedio y estropeando el exterior del propio recinto. Además, también hay constancia de que es utilizada por algunos sintecho. Esta zona se encuentra cerrada al público, solo con acceso municipal, aunque tanto vándalos como personas sin recursos se las arreglan para acceder.

El parque de Santa Margarita no se escapa a la falta de conservación y a los actos vandálicos