Langosteira será la base para la construcción de piezas de un puerto exterior de Escocia

El cajonero en el que se harán las estructuras ya está en el dique | aec
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Punta Langosteira se convertirá en la base para la fabricación de los materiales que permitirán construir un nuevo puerto exterior en la ciudad escocesa de Aberdeen. Las condiciones de la dársena coruñesa en cuanto a calado, superficie logística, ubicación y medios técnicos supusieron las principales razones por las que Escocia eligió la infraestructura.
El nuevo puerto exterior de Aberdeen contará con dos diques de abrigo y 1,4 kilómetros lineales de muelles. Para su ejecución, según explicaron fuentes de la dársena coruñesa, se necesitan piezas de “gran envergadura y complejidad en la fabricación”, similares a las que se emplearon para construir el puerto de Langosteira, en el que se abordó el proceso de fabricación de bloques, cajones y cubípodos, entre otras estructuras. Precisamente será la empresa Dragados, integrada en el grupo ACS y que ya participó en la ejecución del puerto coruñés, la que se encargue también del muelle de Aberdeen.
Así, de cara a poder realizar el nuevo proyecto, se reservan dos zonas de Langosteira, que se dividen en una parcela terrestre de 5.000 metros cuadrados en el entorno del muelle principal, así como una zona de agua de 14.000 metros cuadrados. En total, en el dique exterior de A Coruña se construirán 22 cajones de hormigón que se convertirán en Aberdeen en la estructura de los muelles. De este modo, la previsión es que en el Puerto Exterior se muevan alrededor de 90.000 toneladas de áridos y cemento gallego.

Proceso completo
Langosteira acogerá todo el proceso en la elaboración de estas estructuras: desde el encofrado, el armado y el hormigonado hasta la botadura de estos cajones, que resistirán los esfuerzos provocados por el terreno, el oleaje y la operativo portuaria. Las dimensiones de cada cubo serán de unos 52 metros de largo, 15 de ancho y 16 de alto.
El cajonero en el que se fabricarán las estructuras para la dársena escocesa llegó la pasada semana a Langosteira y las obras se iniciarán a partir de septiembre, con la previsión de terminarlas a mediados del próximo año.
Serán 120 personas de diferentes disciplinas y niveles las que se encargarán de ejecutar las obras de los cajones, que una vez realizados se trasladarán a Escocia en plataformas flotantes especializadas en este tipo de cargas. Será una distancia de 2.000 kilómetros que, sin embargo, no constituyó un problema para que la empresa decidiese encargar la obra en Langosteira, ya que veía compensada la lejanía con las ventajas del dique coruñés: la dimensión de su muelle, la protección, los recursos humanos, la presencia de empresas especializadas en el entorno y el conocimiento técnico a la hora de afrontar obras de ingeniería portuaria de esta envergadura.
Por todo ello, la Autoridad Portuaria de A Coruña se mostró muy satisfecha por poder llevar a cabo este proyecto, que “avala la solvencia técnica de la infraestructura y su versatilidad”, además de generar puestos de trabajo gracias a esta nueva obra.

Langosteira será la base para la construcción de piezas de un puerto exterior de Escocia