Acusan a Bélgica de querer que vuelvan al mar los refugiados “aunque se ahoguen”

Syrian refugees rest next to a highway as a group of more than 100 Syrian refugees who crossed the Greek-Turkish land borders the previous night is stopped by Greek police near the village of Thourio at the regional unit of Evros in northeastern Greece, J
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El ministro de Migración griego, Yannis Mouzalas, acusó a su colega belga de proponer, en una reunión de la UE centrada en la crisis de refugiados, tomar medidas para hacer retroceder a los inmigrantes “hasta el mar” y asegurar que no le importaba si por ello “se ahogan”.
En una entrevista, Mouzalas aseguró que “el belga dijo ‘ir en contra de la ley’, dijo ‘lo siento, no me importa si los ahogan, quiero hacerlos retroceder’”.
El ministro griego no mencionó el nombre de su interlocutor belga, pero sitúa la conversación en la reunión que los responsables de Interior y Justicia de la UE mantuvieron este lunes y martes en Ámsterdam, a la que asistió en nombre de Bélgica el secretario de Estado de Asilo y Migración belga, el nacionalista flamenco Theo Francken.
Los Veintiocho acordaron en esa reunión dar el primer paso para prorrogar hasta dos años los controles que ya aplican de manera temporal siete Estados miembros en sus fronteras interiores, pese a ser una medida que el código de fronteras Schengen limita a situaciones graves y excepcionales. Esta medida responde al deseo de los países de la UE de contener el flujo masivo de refugiados y la llegada de inmigrantes irregulares, al tiempo que elevan la vigilancia contra el auge de la amenaza terrorista.
Las dificultades de Atenas para controlar sus fronteras, principal puerta de entrada a la UE para estos inmigrantes, fue una de las claves de la discusión, en la que varios Estados miembros abogaron por expulsar a Grecia del espacio de libre circulación Schengen, entre ellos el belga Francken.
Este, por su parte, reaccionó a las acusaciones en un comunicado difundido ayer, en el que niega haber pronunciado esas palabras. “En ningún caso he instado a mi colega griego a hacer retroceder los migrantes aunque se ahoguen. Lamento profundamente esas declaraciones grotescas”, declaró.
Francken sostiene en el comunicado que Bélgica es un país “respetado”, con altos estándares en materia de derechos humanos y en la acogida y protección de los demandantes de asilo.
Además, recalcó que la polémica provocada por su colega heleno coincide con un momento en el que Grecia “se encuentra cada vez más aislada en el debate europeo sobre migración”.
Precisamente ayer, la Comisión Europea constató que existen “graves deficiencias” en el control de las autoridades griegas de sus fronteras, lo que supone el primer paso en el proceso que se debe cumplir para prorrogar hasta dos años los controles dentro del espacio Schengen.
“Grecia está descuidando gravemente sus obligaciones. Existen serias deficiencias en la gestión de los controles de la frontera exterior”, anunció el vicepresidente de la Comisión Europea para el Euro y el Diálogo Social, Valdis Dombrovskis.
Bruselas es consciente de la “presión” migratoria a la que están sometidas las autoridades helenas, pero señaló “incumplimientos graves”, como el hecho de que no comprueben sistemáticamente la autenticidad de la documentación de los inmigrantes que llegan a Grecia.

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