Diciembre transforma al Depor

Los blanquiazules tuvieron este mes mucho que celebrar y esperan arrancar 2017 con las mismas buenas sensaciones javier alborés
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El Deportivo tiene en diciembre el espejo en el que mirarse. Los blanquiazules posiblemente le han cogido cariño al último mes de 2016. Les ha devuelto la sonrisa, ha dado un respiro en Liga y ha supuesto el pase a octavos en la Copa del Rey.
Con el equipo en pleno parón navideño, son varias las claves que explican este punto de inflexión de los deportivistas, que sumaron dos victorias en los tres partidos de diciembre, las mismas que llevaba el Deportivo en las trece primeras jornadas.

Once de memoria
Gaizka Garitano ha terminado con dar con la tecla y hace sonar a su once inicial de forma coordinada y armoniosa. Tyton en la portería, una línea de cuatro con Juanfran, Sidnei, Albentosa y Navarro; centro del campo para Guilherme y Borges, alas para Carles Gil y Babel (que con su marcha podría dejar su sitio a Bruno Gama), Emre Çolak en la mediapunta y como ariete Florin Andone, con la alternativa de Joselu y a la espera de los movimientos que se puedan producir en el mercado de invierno.

equilibrio
El Deportivo empezó siendo un equipo muy ordenado atrás pero al que le costaba materializar las ocasiones de gol de las que gozaba. De ahí pasó a ser un plantel que concedía demasiado atrás, pero también era capaz de golear (como el día ante el Málaga, que finalizó con un abultado 4-3).
Los blanquiazules han conseguido, al fin, encontrar el ansiado equilibrio entre defensa y ataque y, con la confianza que dan los resultados, afrontan ahora de otra manera los partidos.

puntería arriba
A Florin Andone le costó encontrar el camino al gol, algo que el propio interesado afirmaba que nunca le había ocurrido en su carrera, pero en cuanto lo logró no ha dejado de prodigarse. Con seis goles en el mismo número de jornadas se ha erigido como el principal referente en el ataque herculino. No se queda atrás Joselu, que ya lleva dos tantos, ambos logrados en el Santiago Bernabéu en apenas cuatro minutos. El Deportivo tiene garantizada la pólvora arriba.

gestión de los finales
La escuadra coruñesa dejó escapar demasiados puntos en los últimos minutos, incluso en el descuento. Esto le ha supuesto tener menos puntos en su casillero de los que merecería. Pese al lunar negro que supuso perder uno ante el Real Madrid, está claro que el Deportivo ha ‘madurado’ en ese aspecto y está aprendiendo a controlar los tiempos y a cerrar los partidos.

comunión con la grada
La afición blanquiazul nunca ha abandonado al equipo y menos en los momentos más difíciles. Ese ‘feeling’ explica las últimas buenas actuaciones en Riazor, que necesariamente tiene que convertirse en un fortín del que apenas se escapen puntos. Toda una garantía si el plantel aspira a tener una segunda vuelta más tranquila.
Con esa idea encarará el equipo la vuelta al trabajo el próximo jueves 29. La idea, prolongar estas buenas sensaciones más allá de diciembre, el mes que cambió al Depor.

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