Fitch mantiene la calificación de España porque tendrá acceso a los mercados

Rótulo de la agencia de medición de riesgo Fitch en sus oficinas en Nueva York, Estados Unidos. EFE/Archivo
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En un comunicado remitido hoy, Fitch justifica que mantiene la nota porque está convencida de que la deuda pública de España se mantendrá por debajo de 100 % del PIB, a pesar del coste del rescate financiero y "la profunda recesión" que continuará en 2013.

La agencia destaca que el país cuenta aún con cierto margen de maniobra fiscal y el compromiso de las autoridades para reducir el endeudamiento público es "fuerte", lo que ayudará a que la economía comience a recuperarse en 2014.

Aún así, advierte de que el déficit fiscal llevará varios años más para que desaparezca en términos estructurales, mientras que el sector privado seguirá endeudado, las perspectivas de crecimiento económico son "inciertas" y el paro, "excepcionalmente alto".

En el lado más positivo, Fitch subraya el rápido ajuste de la balanza de pagos del país y revisa al alza su previsión sobre el saldo de la cuenta corriente que, en su opinión, tendrá un superávit en 2014 por el tirón de las exportaciones.

Sin embargo, mantiene a España en perspectiva negativa porque teme, entre otras razones, que la recesión sea más profunda y larga de lo previsto y ello socave el esfuerzo de consolidación fiscal.

También le preocupa que los niveles de deuda pública no sigan una trayectoria descendente clara en el medio plazo y haya un deterioro continuado de las condiciones de financiación fiscal si la crisis en la zona del euro se intensifica.

Todo ello se reflejaría en un endurecimiento de las condiciones crediticias del sector privado, lo que dificultaría que fluya el crédito y agravaría la recesión.

Por el contrario, la agencia argumenta que su perspectiva sobre España dejaría de ser negativa si se da una recuperación económica sostenida que estabilice el mercado de trabajo y ayude a consolidar las cuentas públicas.

Añade que contribuiría también a ser más optimista con el país si se dan nuevas mejoras en la competitividad internacional de España y si se implementan reformas que fomenten el crecimiento.

Mientras tanto, Fitch prevé que la deuda pública alcanzará su punto máximo en 2014-15 alrededor del 96 % del PIB y a partir de ahí irá disminuyendo de forma gradual.

Todo ello, aclara, suponiendo que no habrá elecciones antes de 2015, el Gobierno mantendrá su política actual y no habrá una crisis institucional en España.

Fitch mantiene la calificación de España porque tendrá acceso a los mercados