Sánchez rechaza los PGE mientras el PP le pide ayuda contra el chantaje del PNV

Pedro Sánchez reacciona durante la rueda de prensa en la sede del partido en Madrid | Emilio naranjo (efe)
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El líder del PSOE, Pedro Sánchez, insistió ayer en que los socialistas se opondrán a los presupuestos de 2018 presentados por el Gobierno, entre otras cosas porque son unos presupuestos “ideológicos” que buscan “consolidar un Estado social mínimo, “low cost””.


Sánchez, que compareció en rueda de prensa a pocas horas de que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, detalle mañana en el Congreso su proyecto presupuestario, pidió además al vicesecretario de Política Social y Sectorial del PP, Javier Maroto, que deje de frivolizar con un supuesto apoyo de cinco diputados del PSOE a los presupuestos: “Somos un partido serio; frivolidades, ninguna”.

Así respondió el líder socialista a la petición que hizo este, en una entrevista en RNE, para que los socialistas le presten cinco votos al azar para aprobar los
presupuestos y evitar el “chantaje” del PNV.

Estudio de la propuesta
Sánchez, tras el estudio de los presupuestos que hizo su equipo económico esta Semana Santa, dio siete razones para oponerse a su tramitación y pedir su devolución, entre ellas que son “continuistas” con la política económica de recortes que dearrolló el PP durante los últimos siete años.
Según sus datos, el Gobierno ha recortado 4,6 puntos del PIB desde 2013 a 2017, de ellos 3,9 puntos de gasto social y productivo y 0,7 como consecuencia del incremento de ingresos.

Un recorte del Estado del bienestar que conduce a un “crecimiento sin derechos” y a un “intento de consolidar un estado social mínimo, “low cost””, en el que el gasto público se sitúe en el 38% del PIB, semejante al 37% de Bulgaria, mientras que la media de la UE está en el 45% y países como Dinamarca llegan al 55%.
Eso hará que la salida de la crisis de muchos colectivos se vea dificultada, dijo Sánchez, que también ha esgrimido la razón de “forma”, es decir, que estas cuentas llegan “tarde” y “mal”, con seis meses de retraso, lo que a su juicio demuestra el agotamiento del proyecto político de Rajoy y sus dificultades para articular una mayoría parlamentaria.

Dijo, asimismo, que los presupuestos no son creíbles, porque siguen su costumbre de “inflar la previsión de ingresos para luego cuadrar cuentas no ejecutando partidas del gasto social o productivo”.
Sánchez, que hizo hincapié en que los presupuestos de 2018 atacan el Estado del Bienestar, destacó que la inversión en Educación se sitúa en el 3,7% del PIB, por debajo del 5% de la UE y que fijaron los socialistas y la comunidad educativa en el debate del pacto educativo, y que en Sanidad la inversión es inferior al 6%, es decir, por debajo de la media en gasto “per cápita” de la UE.


Criticó que en Dependencia consolide el recorte de 3.600 millones de euros y que en Pensiones “perpetúen la dictadura del 0,25% y establezcan mucha más incertidumbre e inestabilidad en el sistema público”.
Para el líder del PSOE, los presupuestos de Rajoy no atienden la necesidad de abordar la reforma del sistema productivo ni la subida salarial que defienden los socialistas. Ante las dudas que existen en este momento sobre que los presupuestos puedan superar la enmienda a la totalidad, advirtió de que, “si eso ocurre, Rajoy tendrá como mínimo que someterse a una cuestión de confianza” en el Congreso.


Sánchez anunció que la alternativa presupuestaria que el PSOE presentará la semana que viene tendrá como “líneas rojas” la reducción del endeudamiento público y el cumplimiento de los objetivos de déficit, pero aseguró que va a demostrar que es posible hacer una política expansiva de modernización del modelo productivo y de fortalecimiento del Estado del bienestar.


Señaló también que el diputado de Nueva Canarias Pedro Quevedo “puede defender la posición que considere” en el debate presupuestario.

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