Reportaje | Diario de Verano alarga la estación de sol y calor con un segundo trabajo

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Diario de Verano acaba de sacar del horno el segundo de su carrera que llega en otoño y es lineal como quien ve una película. Arranca del contexto que envuelve a sus músicos y de fuera hacia dentro, su cantante Iago Gordillo cuenta que el espectador pasa por distintos estados de ánimo partiendo del pop, que es la raíz. 
Por eso, no aconseja hacer una escucha aleatoria, puede romper los esquemas. Así que “Largo verano de sol azul” se compone de una primera parte donde le cantan a un país que se quemó en parte en octubre del año pasado y van hasta el referéndum catalán. 
Para el primero, contaron con la colaboración al micrófono de MJ Pérez: “Los instrumentos se convierten en llamas” y a golpe de electrónica y teclados se relata el desastre, que se adapta al formato cuarteto y se hace más pequeño si la ocasión lo requiere: “Con este trabajo empezamos a probar formato dúo y ahora mismo el disco está impreso” y esperando a juntar fechas de los primeros conciertos, Gordillo anuncia directo con imagen, que es una forma de completar el mensaje. 

Youtube
Así para “Lume”, crearon un vídeo con letra en Youtube. Diario de Verano son Iago Blanco, a la batería, que también es el productor; Daniel Añón, a la guitarra, Alejandro Rapitis, al bajo, y Gordillo, como vocalista a los teclados . Para abordar el tema catalán, “jugamos con recursos y este es más folclórico, metemos instrumentos catalanes como la gralla y una banda de pueblo con saxofones y fagots”. Para hacer del proceso una canción trató de hacer una foto melódica del 1 de octubre y aunque quiso ponerse en el arcén, “al final acabas tomando partido”. Tiene cierta violencia y es incómodo por momentos. 
En general, todos van más allá y el resultado son 23 músicos en escena, entre los fijos y las colaboraciones. Silvia Penide, Carmen Picado, Marián Ledesma y Audreä interpretan “Los hombres malos”, una perla feminista que sale a rodar en un disco menos introspectivo que el anterior, “El extraordinario hombre estacionario”, que “era más nostálgico y contaba lo pasado en 20 años”. 
En la segunda parte, el disco se vuelve más masticable, es como que el oído llega a “una especie de saturación y te sumerges como en una piscina a cámara lenta, para encontrarse a uno mismo”. 
Aquí caben las relaciones personales y las emociones que el grupo va desgranando de principio a fin y nunca al azar. La experiencia es pop, pero con sonidos electrónicos. Salteado no se entiende y puede llevar al usuario a preguntarse, “pero, ¿este es el mismo grupo?”. Todo fluye en orden cronológico.
Con el primero, ganaron el certamen Xuventude Crea de la Xunta en 2015 y participaron en el Festival de la Luz o en el Noroeste. Estirando más el verano, el grupo sueña en azul.

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