Puigdemont supera la confianza pero el Presupuesto sigue en el aire

Anna Gabriel y Carles Puigdemont se estrechan la mano tras el pleno REUTERS/Albert Gea

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, superó ayer la primera cuestión de confianza en la historia del Parlament desde la restauración de la democracia, gracias a los 72 votos a favor de JxSí y la CUP, y pese a los 63 en contra de C’s, PSC, SíQueEsPot y PP.
JxSí y la CUP restablecieron la estabilidad parlamentaria después de la promesa del presidente de un referéndum de independencia en septiembre de 2017, pero la CUP no dio su garantía de que aprobará las cuentas que presente el Govern para el año.
Puigdemont abrió el miércoles el pleno advirtiendo a la CUP de que anticipará las elecciones si no aprueba las cuentas: eso truncaría sus planes de referéndum, por lo que el pleno acabó con el proceso soberanista sujeto a la negociación presupuestaria de las próximas semanas.

la principal demanda
Así, el presidente aceptó la principal demanda de la CUP para recuperar su apoyo: un referéndum cuente o no con el aval del Estado, aunque no obtuvo a cambio su principal demanda, un compromiso de la CUP de aprobarle las cuentas.
La diputada de la CUP Anna Gabriel aseguró que su partido negociará las cuentas que presente el vicepresidente, Oriol Junqueras, pero no puede garantizar un “sí”: “No rechazamos de entrada los Presupuestos, pero apoyar la cuestión de confianza no les da carta blanca para aprobar unos presupuestos en que no creemos”.
Puigdemont replicó a la CUP que no quiere imponerles las cuentas, sino negociarlas, pero también advirtió de que, sin la estabilidad parlamentaria que dan unos Presupuestos aprobados, el proceso soberanista se pondría muy difícil: “Si llenamos la ruta de obstáculos, el referéndum es inviable”.
La intención de Puigdemont es que el referéndum sea pactado con el Estado, aunque él mismo admitió que lo ve difícil porque no ve a ningún líder estatal con el “coraje” para negociarlo, y aseguró que lo hará aunque reciba el rechazo frontal.
El presidente evitó en todo momento utilizar la terminología “Referéndum unilateral de independencia” (RUI), para prescindir de las connotaciones negativas del término unilateral, pero dejó claro que lo hará: “O referéndum o referéndum”, dijo en la sesión parlamentaria del miércoles.
Aparte del “sí” de la CUP, Puigdemont no halló más apoyos en el resto de partidos de la oposición: SíQueEsPot avala el referéndum pactado, pero no comparte la parte de la hoja de ruta soberanista que se adentra en la unilateralidad, explicó el líder del grupo, Lluís Rabell.
El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, rechaza los planes de Puigdemont, aunque se abrió a suscribir algún pacto con los independentistas para desbloquear la investidura de un nuevo presidente del Gobierno central: “No pido que cambien los objetivos, sino que se planteen colaborar con el cambio político en España, que no condicionen la investidura a la obtención de un referéndum”.

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