El exalcalde cesurano fue condenado en 2012 por una estafa inmobiliaria

lucas, en el último pleno en que se debatió la fusión con oza quintana
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Sigue la polémica en Cesuras. Hoy se sabe que el exalcalde de la localidad, el popular Julián Lucas Ramírez, fue condenado en 2012 por el juzgado de lo penal número 3 de A Coruña a un año de prisión con inhabilitación para sufragio pasivo, que le impediría ser elegido para ocupar cargos públicos, por un delito de estafa, a raíz de la venta de un piso en Pontedeume a través de la inmobiliaria Progasa 2000, según revela la agencia EFE.
El juez considera probado que Lucas y su socio, Andrés Avelino Pérez, estafaron a un joven en la venta de un piso en 2003 al no entregarle el garaje incluido en el contrato de compraventa del inmueble, en el municipio de Pontedeume. “Con ánimo de ilícito enriquecimiento”, señala el dictamen, el garaje correspondiente al denunciante había sido escriturado conjuntamente con otro trastero propiedad de otro cliente de Progasa 2000.
Ayer, Lucas aseguró que “la sentencia no es firme y se refiere a un error en la adjudicación de un trastero de 1.800 euros”, e insistió en que la resolución está recurrida. “Pertenece a mi vida privada” y “nada tiene que ver con mi faceta de alcalde de Cesuras”, subrayó además.

Prisión
El fallo es de julio de 2012, solo tres meses después del anuncio del inicio del proceso de fusión de los municipios de Oza dos Ríos y Cesuras, y recoge una condena de un año con inhabilitación para sufragio pasivo para el que fue primer edil hasta el pasado día 3. El entonces regidor recurrió el fallo ante la Audiencia Provincial, que deberá fallar en los próximos meses sobre el caso de la promotora y la venta del piso de Pontedeume.
El exmandatario local indicó que la sentencia “viene de 2003, y no le di ninguna importancia”, asegurando que “se refiere a un error en la designación de un trastero valorado en 1.800 euros de una obra que hicimos hace más de diez años”. Además, considera que “es evidente que no hubo ninguna intención de estafar a nadie ni de enriquecerse”, manifestó Lucas.
Una semana antes de su renuncia, Independentes de Cesuras advirtió públicamente de que el alcalde estaba “baixo sospeita” por ser uno de los socios de Progasa 2000, también señalada por la supuesta ejecución de obras ilegales en Pontedeume.
Los no adscritos incidían en que la situación del entonces alcalde, como administrador de una “empresa que trata de saltarse a lei”, debería ser motivo suficiente para su dimisión, puesto que “ten que ser o primeiro en dar exemplo”. Dimitió el día 3. n

El exalcalde cesurano fue condenado en 2012 por una estafa inmobiliaria