De la Iglesia baraja dirigir la segunda parte de "Las brujas de Zugarramurdi"

El director Álex de la Iglesia en la alfombra roja de la 61 edición del Festival de Cine de San Sebastián. EFE/Archivo
|

"Sitges es mi patria", ha afirmado hoy el director Álex de la Iglesia al iniciar la clase magistral que ha impartido en el Festival de Cine de Sitges, donde, ante un jovencísimo y entusiasta auditorio, ha dicho que baraja la opción de realizar la segunda parte de "Las brujas de Zugarramurdi".

Su última y exitosa película, de la que se siente más satisfecho "globalmente" de todas las que ha dirigido, podría tener una segunda parte, con algunas escenas ya pensadas e incluso el título.

Sin embargo, De la Iglesia ha advertido de que en estos momentos este proyecto "no es más que un sueño" que está en su cabeza, después de la buena experiencia vivida durante el rodaje, del que ha dicho que fue "tan fuerte, divertido y apasionante que" no le importaría repetir.

"Y habría más monstruos y más aquelarre, solo para joder", ha apostillado con respecto a la continuación.

Durante su comparecencia, acompañado por el director del Festival, Ángel Sala, se han producido un par de sorpresas para alegría del público, la primera con la aparición del actor Carlos Areces, uno de los intérpretes de "Las brujas de Zugarramurdi".

Después, cuando De la Iglesia ha dicho que le apetecería ver el "remake" de "Posesión infernal" y ha resultado que su director, Fede Álvarez, estaba entre el público sin él saberlo.

Como siempre directo en sus intervenciones, ha ido respondiendo todas las preguntas, incluso una en la que le han demandado con qué actor se queda de los que ha trabajado y, a pesar de empezar diciendo que no se puede quedar con ninguno, ha acabado afirmando que sería el popular Mario Casas. "Mira, lo voy a poner el primero", ha respondido.

Nada más empezar, ha dejado claro que en Sitges siempre se ha sentido muy bien. "Es donde me lo he pasado mejor y donde he visto películas que jamás olvidaré y donde también he estrenado películas mías. Sitges es una gozada, donde el cine es una fiesta, no un mercado, ni es tontería". "El cine en Sitges -ha concluido- es verdad, es diversión".

Además, ha considerado que cuenta con un público "infinitamente más sano que en otros festivales, que son más de tuberculosis o de gota, de comer mucho producto francés, mucho queso y marisco, que generan otro tipo de espectador, que me atrae mucho más para acabar con él que para disfrutar con él".

De todas sus películas, ha reconocido que la que más le persigue es "El día de la bestia", siendo una de sus favoritas "Muertos de risa", mientras que "Balada triste de trompeta" es la que más le gusta.

Preguntado, de nuevo, por su paso al frente de la Academia de Cine, se ha reafirmado en sus opiniones de que debía dimitir cuando vio que su manera de pensar "no coincidía con la mayoría" y ha reiterado que el problema es que "no hay un modelo de mercado en internet que suponga una respuesta a la piratería".

A su juicio, "no se puede hablar de oferta ilegal si no la hay legal".

 

Por Irene Dalmases

De la Iglesia baraja dirigir la segunda parte de "Las brujas de Zugarramurdi"