Inés Rey fue recibida con gritos de “alcaldesa” y anunció la apertura de una vía de diálogo con el resto de formaciones

Inés Rey celebró el resultado de las elecciones con satisfacción | patricia g. fraga
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“¡Alcaldesa, alcaldesa!”, ese fue el grito unánime en la sede del PSOE cuando la candidata, Inés Rey, compareció tras los resultados de las elecciones municipales y recibió el apoyo de la familia socialista, que volvió a despedirla con los mismos vítores y aplausos.


Visiblemente emocionada y en medio de un ambiente de felicidad, Rey se fundió en abrazos y besos con miembros de su candidatura, militantes y rostros reconocibles como el del delegado del Gobierno, Javier Losada. Estos llevaban horas esperando a que finalizase el escrutinio y la candidata socialista compareciese.
Más allá de la medianoche y tras quedar a pocos votos del PP, Inés Rey empezó por agradecer a los compañeros de candidatura y resto de socialistas el trabajo realizado y el apoyo recibido en estas semanas. Muestras de agradecimiento que trasladó también a su familia, allí presente. “Quiero dejar una ciudad mejor a mis hijos”, dijo en una de sus primeras frases.


En un discurso de poco más de cinco minutos interrumpido en varias ocasiones por los aplausos de una sede abarrotada, Inés Rey aseguró que los “coruñeses depositaron su confianza en hacer una ciudad grande” y apeló a los valores socialistas.

Esto a pesar de no ser el partido más votado, pero sí la “primera fuerza de izquierda”, afirmación a partir de la que continuó asegurando que tiene la intención de “abrir una vía de diálogo” con el objetivo de liderar el próximo Gobierno municipal para demostrar en los próximos cuatro años que “los coruñeses eligieron bien”. 

Inés Rey aseguró que en la ciudad se abre un “nuevo ciclo” después de estas elecciones y dio la “enhorabuena” al resto de formaciones políticas por la “normalidad” con la que transcurrió la jornada.

“Hace siete meses me disteis la oportunidad de liderar un proyecto, espero no haberos defraudado”, indicó la candidata a la familia socialista, antes de asegurar que hoy comienza una nueva etapa en la que “con el apoyo de los coruñeses no podemos perder ni un minuto”. “Empieza lo duro”, expuso la candidata socialista, quien declaró que en el Partido Socialista afrontarán el reto “preparados e ilusionados” para conseguir un “objetivo compartido”.

Rey analizó los resultados de las elecciones como unos datos que reflejan que “A Coruña elige avanzar y un proyecto de progreso”. La candidata socialista también señaló que la apuesta por su formación supone establecer un “muro con la derecha” y que la ciudad volverá a ser el “motor de Galicia”.
“No queremos una ciudad dormida, tenemos un proyecto para crecer”, afirmó Rey, quien aseguró que junto al Gobierno liderado por Pedro Sánchez A Coruña conseguirá las “infraestructuras” que anhela desde hace años.
También ofreció algunas líneas de lo que será su gobierno, algo que dio por seguro, y por ejemplo que será clave actuar “recuperando los barrios” para que se convierta de nuevo en una “ciudad pujante y con creación de empleo”. Además, indicó que las “políticas de bienestar e igualdad” serán algunas de las señas de identidad de su mandato.

Los ojos en los móviles
La aparición de Inés Rey se hizo esperar aunque la intriga por la igualdad en los resultados fue sobrellevada con buen humor y satisfacción en la sede del PSOE en Zalaeta.


A pesar de no ser completa la felicidad por no ser la fuerza más votada en la ciudad, la recuperación de los socialistas con respecto a los anteriores comicios municipales era evidente en los rostros de los integrantes de la formación.


La imagen más repetida era la de pequeños grupos de entre tres y seis personas en los que el teléfono móvil se llevaba casi todas las miradas. El seguimiento en directo del escrutinio a través de los móviles dominó durante horas toda la actividad y con el paso de los minutos y el avance del porcentaje publicado los nervios se iban calmando y la sensación de estar en una posición privilegiada para volver a gobernar se apoderó de la sede socialista, en la que se sucedieron los abrazos y las felicitaciones mutuas.

Inés Rey fue recibida con gritos de “alcaldesa” y anunció la apertura de una vía de diálogo con el resto de formaciones