El crecimiento sin control de la vegetación amenaza con ocultar tumbas del cementerio de San Amaro

La vegetación deja prácticamente ocultas las tumbas | quintana
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Aquellos que hayan visitado en las últimas semanas el cementerio de San Amaro se habrán llevado una triste sorpresa l ve cómo la hierba crece de manera descontrolada hasta dejar casi ocultas las tumbas que se encuentran en las zonas verdes del camposanto.
La falta de mantenimiento de esta zona del cementerio no pasa desapercibida para aquellos que acuden a visitar a sus seres queridos y más de uno muestra su malestar por la situación que se encuentran al acudir regularmente al principal camposanto de la ciudad.
La zona afectada por el crecimiento descontrolado de la hierba es la que se encuentra más alejada de la entrada principal y más cercana al Paseo Marítimo, en la zona de Os Pelamios.
Aquí, la vegetación creció sin freno hasta prácticamente alcanzar la misma altura que la parte superior de las cruces que coronan las tumbas, lo que equivale prácticamente a que a la gente le llegue hasta las rodillas.
La falta de mantenimiento de las instalaciones del cementerio de San Amaro no es algo nuevo, ya que en febrero del año pasado un temporal provocó que un árbol cayese sobre el muro cercano a la puerta de entrada y rompiese parte de la estructura perimetral.
Esta zona estuvo sin reparar durante varios meses, lo que provocó quejas de vecinos y visitantes del camposanto, además de por parte de algunas formaciones políticas.

Últimas intervenciones
Mientras el muro permanecía dañado y sin solución, el Gobierno municipal sacó a licitación una serie de actuaciones con las que llevar a cabo mejoras en el extremo noroeste del cementerio.
Esta intervención tuvo como principal cometido llevar a cabo reparaciones diversos espacios como las cubiertas, pavimentos, fachadas, y redes de servicios de esta parte del camposanto de San Amaro.
Para hacer frente a esta serie de actuaciones en un área de 2.460 metros cuadrados de los 34.000 totales que tiene el cementerio, el Gobierno municipal destinó a ellas más de doscientos mil euros.
Entre las tareas que incluía esta licitación se encontraban: la impermeabilización y sustitución del material de las cubiertas; la construcción de una nueva red de pluviales ya que la existente estaba en un estado “prácticamente inservible”; la reparación de grietas en las fachadas de los nichos; la eliminación de oquedades del suelo; y llevar a cabo mejoras para facilitar la accesibilidad a esta zona noroeste del camposanto.
Con anterioridad, también se había llevado a cabo otra intervención, en este caso en el exterior del recinto. La tarea consistió en realizar una ampliación del muro de contención que evita el desnivel entre la calle de Orillamar y la entrada al cementerio con el objetivo de conservar los olmos que hay en el exterior.
Además, durante el verano del año pasado el Gobierno municipal también sacó a licitación el suministro y colocación de siete escaleras de aluminio para el acceso a nichos. La intención del Ayuntamiento era sustituir las anteriores, bastante anticuadas, y reemplazarlas por unas nuevas y con mayores condiciones de seguridad. l

El crecimiento sin control de la vegetación amenaza con ocultar tumbas del cementerio de San Amaro