El malestar por el presupuesto hace que el año termine igual que empezó

La sesión extraordinaria del pleno se celebró con un único asunto en el orden del día | pedro puig
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El año está a punto de terminar y lo hará con los ánimos caldeados en María Pita. El motivo fue la forma en la que el PP y el BNG recibieron el presupuesto, un documento que irá a pleno el próximo viernes para su aprobación inicial. Así, las postrimerías del ejercicio están marcadas por la polémica en torno a las cuentas, lo mismo que sucedió en enero.
Tanto Rosa Gallego como Avia Veira hicieron mención al asunto durante el pleno extraordinario para la aprobación del IBI, que se mantendrá como en 2017, pero fueron más explícitas después de la sesión.
“Nos parece impresentable, inédito, único y no tiene ninguna justificación”, aseguró Rosa Gallego, visiblemente molesta porque la Marea hiciese público ayer el presupuesto antes de que se lo entregasen a su formación y al BNG. Estas lo tuvieron a su disposición pasadas las cuatro de la tarde y en el puesto de la Policía Local en el ayuntamiento.
Las explicaciones dadas por el alcalde, Xulio Ferreiro, de que se había olvidado de firmar los documentos no convencieron a los populares, que consideran esta situación como algo nunca antes visto en María Pita
El mismo enfado se palpó en el BNG, que se ausentó por ello de la junta de gobierno a la que fue el presupuesto. “Cremos indignante a actuación do Executivo da Marea, agochando intencionadamente toda a documentación e impedíndonos facer o noso traballo e o noso labor de oposición”, dijo Avia Veira tras el pleno.
Esa idea de dificultar el trabajo como oposición también fue expuesta por la portavoz popular, quien ya avisó de que para la Comisión de Hacienda del martes, a la que irá el presupuesto, no está justificada su urgencia. De nuevo aquí coincidió con Veira y el único motivo que ven es que el Gobierno local pueda aprobar inicialmente las cuentas antes de que finalice el año, aunque de manera definitiva no lo estarán probablemente hasta febrero.
La Marea deberá presentar en esa comisión una enmienda para ajustar las cantidades de los convenios con asociaciones pactados con el PSOE y que fueron reflejados erróneamente en el presupuesto. Esto provocará que el Gobierno local tenga que cambiar su propuesta antes de llegar al salón de plenos.
Si las facilidades dadas por el Partido Socialista para que las cuentas se aprobasen en tiempo y forma hacían prever una aprobación sin sobresaltos, finalmente está sucediendo lo contrario.
El 1 de enero la ciudad no tendrá su nuevo presupuesto y además la temperatura en María Pita subió en las últimas semanas, lo mismo que sucedió en enero cuando se estaban negociando las cuentas de este año.
Entonces, cuando la Marea y el PSOE tenían un preacuerdo para sacar adelante las cuentas, la unión se rompió con acusaciones cruzadas de incumplimiento de lo pactado. De momento, ese escenario no parece posible. l

El malestar por el presupuesto hace que el año termine igual que empezó