Jesús Javier Celemín | “Quiero que la ciudad vuelva a ser un referente en educación, no hubo una gran reforma”

Jesús Javier Celemín es director del CEIP Rosalía de Castro | quintana
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El portavoz de la Asociación de Directores de Centros Públicos de A Coruña reclama medidas para que la ciudad vuelva a ocupar la posición de prestigio que considera que ocupó años atrás, como el potenciamiento de programas o una concejalía que lleve en su nombre la palabra educación. Una mejor coordinación entre los colegios y la administraciones con competencias e incorporar la enseñanza de cero a tres años en aquellos colegios que reúnan las condiciones para ello son otros aspectos que preocupan en la agrupación.

¿Cómo están siendo los primeros meses al frente de la asociación de directores?
Estamos aterrizando, aunque ya estaba en la junta directiva y el funcionamiento de la asociación lo conocía de antes. Siempre tengo la ventaja de poder trabajar con un personal que son directores de centros que ayudan y facilitan la tarea, gracias su presencia todo se hace mucho más llevadero.

Después de poco más de un mes de curso, ¿están las cosas marchando tranquilas o hay algún sobresalto? 
Los directores hacemos todo siempre para que los centros puedan ir adelante, no queda más remedio. Problemáticas existen continuamente y se trabajan desde distintas ópticas. Con la educación en esta ciudad a nivel general podemos quedar satisfechos. Hay muchas cosas que mejorar por parte de todos, pero el balance es positivo, aunque podría ser mucho mejor y hay que ir hacia adelante.

¿Cuáles son los objetivos principales que pretende conseguir como nuevo portavoz de la asociación?
Tengo unos objetivos que intento que puedan llegar a cumplirse en el futuro. Uno de ellos dentro del ámbito educativo es que existiera una figura de profesor de apoyo en el ciclo de Primaria, igual que existe en estos momentos en Infantil. Es un profesor que ayudaría con la gran diversidad que tenemos en la escuela y que en un momento dado pueda atender a niños extranjeros, con dificultades de aprendizaje, etc. Otro aspecto que me parecería estupendo es que la educación de cero a tres años se integre en aquellos centros públicos de Primaria en los que se pueda hacer, porque de esa manera estamos dando una respuesta a la ciudadanía. Hay una carencia grande de guarderías y de este tipo de centros en la ciudad. Sería perfecto si pudiesen estar en los centros porque es una forma de poder conciliar la vida laboral y la familiar. Igual que hace años se empezó con los comedores escolares, como una prueba piloto, y al final se dieron cuenta la ciudadanía y la Administración de que era algo necesario para la sociedad. Además, resultaría muy interesante que esta educación no fuera como una asistencia social, sino como un ciclo educativo propio. De aquí a unos años debería empezar a verse como una educación obligatoria y empezar a estar reglada, prácticamente se rige con los mismos mecanismos organizativos que hay en Primaria. Otro asunto vital es que la ratio de alumnos en Infantil y Primaria sea de veinte niños, y que en esos cálculos se incluyan los repetidores, no como se está haciendo ahora. 

¿Cómo está la educación en la ciudad a nivel global en estos momentos?
Quiero que la ciudad vuelva a ser un referente en cuanto a la educación. Hace algunos años A Coruña era un ejemplo para muchas ciudades por todo lo que se estaba haciendo. Se han seguido manteniendo los esquemas que se pusieron en marcha en un primer momento pero no hubo una gran reforma, no hubo una apuesta mucho más interesante y creo que sería necesaria.

Menciona que la ciudad ha perdido su posición como referente en la educación, ¿qué aspectos considera necesarios para poder recuperarla?
Una de las cosas que haría es crear una concejalía donde vaya la palabra educación. La educación es uno de los pilares fundamentales en nuestra sociedad y tiene que tener esa entidad institucional y luego debería haber una serie de programas educativos potentes que algunos ya se venían haciendo a lo largo de los años. Para determinar los más interesantes habría que definirlos a partir de un estudio, sentarse a hablar y ver qué programas son necesarios para nuestro alumnado. Por otra parte, hay algo que me gustaría que es volver a un sistema en el que haya gratuidad de libros. Es uno de los pesos más grandes que tienen que soportar las familias de la escuela pública cuando empieza cada curso y bien podrían tenerse los libros en el colegio y que sean gratis para todos, renovando aquellos que estén peor y manteniendo el resto. Y no solo en Primaria, sino también en Infantil. 

¿Qué falta para que pueda darse esa gratuidad de los libros escolares? Es un aspecto ampliamente reclamado por la sociedad, principalmente los padres.
Posiblemente mayor compromiso por parte de las administraciones, no deja de ser una ayuda a las familias. Es una cuestión presupuestaria, en vez de gastar el dinero en otras cosas, hacerlo en esta ayuda para que ayude a mucha gente.

Para recuperar esa posición en el ámbito de la educación también será necesaria la modernización y la presencia de la tecnología en las aulas.
Supongo que sí, las nuevas tecnologías y todos los dispositivos electrónicos deben incluirse en la escuela, pero yo soy un gran partidario de mantener las artes plásticas como el teatro, el guiñol, la pintura, el arte dramático, la expresión corporal o la danza, que no pueden ser sustituidos por la máquina. La máquina está muy bien porque nos economiza mucho el trabajo, pero no podemos olvidar que la parte plástica la considero más importante que la tecnológica. 

Entonces cree que es necesaria una actualización, pero siempre que sea sin perder de vista otros aspectos más tradicionales de la educación.
Claro, por ejemplo cuando veo que se anuncia que se cierra el Museo de Arte Contemporáneo, no deja de ser una tristeza porque era un referente no solo en cuanto a su actividad, sino también con los programas que tenían, los monitores, cómo se expresa un artista, intentar entender ese tipo de lenguaje, ver que existe otra forma de expresarse, todo eso es importante para abrir caminos y nuevas técnicas. Que no se cierren los museos, que se cierren otras cosas.

¿Cuáles son las principales peticiones que tienen los centros públicos de la ciudad en la actualidad?
Hace falta un esfuerzo grande en cuanto a los centros educativos, los edificios en los que están los colegios están envejeciendo muchísimo y requieren una reforma y una inversión mayor por parte de las instituciones para que tengan un buen aislante, por ejemplo, o las cubiertas, ventanas que hay que cambiar y ese tipo de equipamiento y estructural. Es una inversión muy grande pero es necesario que nuestros alumnos tengan los mejores lugares en los que estudiar y formarse como personas. También me gustaría que hubiera una mayor coordinación entre instituciones y entre los directores que la que hay ahora. 

¿Qué factor juegan las diferentes administraciones en esta necesidad de mejoras?
Entre nosotros tenemos reuniones periódicas con el Ayuntamiento y con la Delegación de Educación, pero haría falta una mayor coordinación entre las dos principales instituciones de la ciudad y con los directores de los centros. Así podríamos valorar aquellos problemas que detectamos y lo que más nos interesa para encauzar de esta manera los presupuestos. A veces se hace un poco de forma independiente o dependiendo de si surge un problema, que hay que arreglar algo que se estropea de urgencia, pero con un poco más de previsión o pactando unos objetivos, ese tipo de cosas son las que nos vendrían muy bien a todos los centros de la ciudad.

“Las religiones no deben estar en la escuela pública, sin desmerecerlas, pero son una cuestión privada”

La enseñanza o uso de idiomas en los colegios públicos, la presencia obligatoria de la religión como materia en las aulas o la educación a los menores en materia de acoso, violencia, igualdad o discriminación son algunos de los asuntos que centran la actualidad en los centros de la ciudad.   

En cuanto a la presencia de los idiomas en las aulas, ¿hacia dónde se encamina la educación?
Hay algo que no debemos de perder y es la lengua de Galicia. Por las circunstancias que sean, en A Coruña se habla muchísimo menos que en otras provincias y tenemos que hacer un gran esfuerzo por ensalzar, enseñar y potenciar la lengua gallega. Luego el castellano es la segunda lengua en Galicia y después es cierto que el inglés tiene un poder muy importante a nivel comercial, turístico, te manejas perfectamente por el mundo y entonces lógicamente no podemos negarnos a él. Otros van un poco por modas, antes había otros idiomas que tenían más preponderancia como el francés, pero es cierto que el chino empieza a tener relevancia por la cantidad de habitantes que lo hablan, pero Galicia se encuentra en un lugar en el que la confluencia de lenguas no es fácil, estamos un poco apartados dentro del mapa pero estas tres lenguas serían fundamentales: el gallego en primer lugar y luego el castellano y el inglés. 

¿Qué otros asuntos tiene en mente?
Como responsable de un colegio público siempre he abogado por una educación laica, creo que las religiones no deben estar en la escuela pública sin desmerecer ninguna de ellas, pero eso forma parte de una cuestión personal y privada y no debería estar en la escuela pública ningún tipo de religión y aprovechar esas horas para trabajar la igualdad, los valores, la no violencia y otros factores humanos que son importantísimos. Es cierto que las religiones también trabajan muchas veces ese tipo de concepto pero lo hacen desde una óptica totalmente distinta. No se acaba de tomar esa decisión, es una cuestión que requiere mucho debate y comprensión, pero ese es mi punto de vista.

También se insiste mucho en la educación en igualdad en torno a la religión, orientación sexual, raza, etc. ¿Qué importancia tiene en los centros educativos?
Todo este tipo de materias transversales se trabajan en todo momento, en el día a día, en la clase, en todas las asignaturas y lógicamente en actividades muy concretas. Hay exposiciones que a veces vienen por los centros, la policía también hace su labor con el plan director, etc. Se hace todo lo que se puede en ese sentido pero tenemos que seguir trabajando porque es algo que desgraciadamente a veces los casos más llamativos son cuestiones de acoso, violencia, discriminación de sexo, de religión o por cultura. Debemos abanderar todos los valores para que estas cosas no ocurran y se por ello se trabaja desde distintas ópticas. Nunca es suficiente todo lo que se hace, habría que hacer más todavía, como un programa en condiciones y reglado, pero también hay que controlar los contenidos de televisión o los anuncios, que a veces son sexistas y están enfocados para determinadas personas y todo eso también habría que trabajarlo. De nada vale que la escuela trabaje este tipo de valores y luego tengamos la contra en la televisión. Y que las familias sigan la misma línea, es un camino largo y España es uno de los países con más derechos y libertades, pero eso no quiere decir que estemos contentos y hayamos llegado a la meta.

 

Jesús Javier Celemín | “Quiero que la ciudad vuelva a ser un referente en educación, no hubo una gran reforma”