
La ruta del naval de Ferrol, con los castillos de San Felipe y La Palma, las minas de Fins en Lousame, olería de Buño, o todo lo que rodea a la industria conservera gallega. Todo ello serían ejemplos del patrimonio industrial de la provincia coruñesa podría ofrecer a todos aquellos visitantes interesados en descubrir este otro tipo de turismo. Así lo considera el presidente de la Diputación provincial, Diego Calvo, que ayer presentó la Red Española de Turismo Industrial. Esta iniciativa está integrada por el propio organismo coruñés, además de las Cámaras de Comercio de Cádiz, Toledo y Alicante, la Diputación de Segovia y la sociedad de Promoción del Desarrollo y Turismo de Sevilla.
Esta red, que está presidida por la Diputación coruñesa, celebró ayer su primera reunión, para sentar las bases del trabajo de todos los colaboradores para utilizar las sinergias en la promoción del turismo industrial a nivel nacional y promocionar España como destino de este tipo de turismo.
“El turismo industrial es una oportunidad para aprovechar lo que ya tenemos, para fomentarlo y para darme una dimensión que hasta ahora no tenía”, explicó Calvo, quien ve en esto una “ocasión de oro” para revitalizar el turismo en la provincia.
patrimonio
Calvo insistió en que existe una demanda de este tipo de viajes, y prueba de ello, dijo, “es la ruta del naval en Ferrol, que se puso en marcha en Semana Santa y hubo que duplicar las plazas por la cantidad de visitantes interesados en conocerlo”.
Tal y como puntualizó el portavoz de la Cámara de Toledo, Javier Díaz, esta red busca no solo poner en valor el patrimonio industrial, sino también resaltar la industria viva, las empresas en activo. A este respecto, Calvo destacó que A Coruña tiene una gran industria textil, cervecera o incluso panadera, y animó a todas las empresas interesadas en participar en este proyecto a formar parte del catálogo de rutas que se diseñará para la provincia coruñesa.
Entre las principales oportunidades que los responsables ven a esta red española destacan que ayuda a desestacionalizar el turismo y permite que los visitantes lleguen en cualquier época del año. Consideran que ayuda al desarrollo de la zona y que “es algo que siempre suma”, como apuntó el propio Calvo, que ve “muchas razones” para potenciar el turismo industrial. n




















