La anciana de Padre Feijóo rechaza un acuerdo y pretende resistirse al desalojo

aurelia rey saliã³ de su casa ayer tras rechazar la proposiciã³n de sus caseros susy suã¡rez
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Aurelia Rey salió de su vivienda, situada en el número 9 de la calle del Padre Feijóo, llena de rabia. “Eu non firmo nada. Isto é unha liorta, non hai vergoña nin hai nada”, repetía. En la calle la esperaban los miembros de la plataforma coruñesa Stop Desahucios. Tres de ellos acababan de subir a su domicilio para comunicarle la oferta sus caseros: aplazar dos meses el desalojo programado para el lunes si se va sin protestar. “Non me vou. E se veñen a botarme para fora estará aquí toda A Coruña e a Xustiza”, replicó.

Desde Stop Desahucios confirmaron que están dispuestos a concentrarse para evitar el desalojo de esta anciana de 85 años, a la que sus caseros acusan de impago de alquiler. Ella lo ha negado desde un principio y ayer volvió a hacerlo, asegurando que tiene “todos os recibos” y que si los dueños quieren echarla de ahí, lo primero que tendrían que hacerle es abonarle todos los arreglos que ha hecho durante los cuarenta años en los que ha residido en ese piso.

“Todavía no se hace a la idea de que la van a desalojar, cree que la Justicia se pondrá de su parte”, reconoció Nicanor Acosta, miembro de la plataforma. Desde Stop Desahucios no lo tienen tan claro, sobre todo porque la orden de desalojo es bien clara. Aún así, insisten en que se opondrán a lo que consideran un acto de fuerza: “El problema es que los dueños del piso no quieren negociar de verdad. El trato que propusieron no nos pareció aceptable porque no afecta al núcleo esencial del problema, que es que esta señora se va a quedar sin casa”.

 

por impago

La Concejalía de Servicios Sociales ha ofrecido a la octogenaria una plaza en una residencia, pero ella la rechaza, insistiendo en que quiere seguir viviendo en su hogar. Este es un piso de renta antigua, de la que no abonó (o lo hizo con retraso) un mes del alquiler el año pasado. Es precisamente a ese mes de retraso al que se aferran los dueños para acusarla de impago, lo que para Stop Desahucios evidencia que solo quieren que se marche del piso para poder alquilarlo de nuevo a un precio mucho mayor.

Mientras tanto, Aurelia se reafirma en su posición desempolvando antiguas ofensas, como que le pusieron “un explosivo” que le dejó una huella negra en una de las paredes de su casa. Presentó una denuncia, aunque el caso fue archivado rápidamente. También asegura tener problema con otra vecina que “tira orines”. En general, parece que la relación de la inquilina con sus vecinos no es buena y, de hecho, sube por la escalera a su piso (un noveno) para no encontrarse con ellos en el ascensor.

Pero la anciana se empeña en permanecer en su casa a pesar de todas estas dificultades. Si al final consiguen echarla, los trabajadores sociales del Ayuntamiento estarán allí con la intención de convencerla para que se mude a la residencia de ancianos. De momento ha sido imposible convencer a la indignada octogenaria, que repite que “isto é unha canallada”.

La anciana de Padre Feijóo rechaza un acuerdo y pretende resistirse al desalojo