Reportaje | Sorpresas de altos vuelos tecnológicos en los cielos de ExpoCoruña

el ideal gallego-2018-12-07-013-84cffba7
|

Por muchos años que sume la feria de muestras de la Federación de Autónomos de Galicia (Feaga), que celebra su vigesimoquinto cumpleaños hasta el domingo en ExpoCoruña, siempre se produce algún descubrimiento en el ferial. Es evidente que no se puede renunciar a negocios de éxito demostrado, como son todos aquellos que venden embutidos –y más porque, en estas fechas, ayudan a llenar la despensa de cara a las fiestas– o los de demostraciones en directo, que generan bastante interacción con el público, pero la innovación no está reñida con las prácticas o propuestas más tradicionales. 
Ayer la afluencia de público al evento se multiplicó de forma notable con respecto al miércoles por tratarse de un festivo y mientras unos se encargaban de buscar el cuchillo perfecto para pelar esas frutas que se resisten otros probaban colchones y sofás.

Y en un rincón, casi escondidos, se elevaban por un cielo al que ponía coto el techo de ExpoCoruña un montón de drones. La empresa gallega Arcontes RPAS fue la encargada de sorprender a cientos de personas con una original propuesta de juego con estos aparatos cada vez más presentes en la vida cotidiana.  

En el stand, que estará accesible a los visitantes todos los días de 11.00 a 21.00 horas hasta este domingo, hay robots a control remoto destinados al medio aéreo, pero también al terrestre, al acuático e, incluso, al acuático con la característica de que son submarinos. “Lo que queremos con este puesto es que los niños interactúan con ellos”, explica Alain Fistonich, uno de los socios de la empresa.

Una invitación a innovar 
El piloto de drones profesional y sus tres compañeros en esta aventura que comenzó hace unos dos años ya han tenido la oportunidad de plantear el reto de “conocer esta tecnología” en colegios. Pero también han dado charlas en eventos o entre grupos más especializados como los policías, a los que estos RPA les podrían servir para el desarrollo de su trabajo habitual.


Aunque su presencia en Femaga es un intento por incrementar los contratos de estas características divulgadoras, no es lo único  que les mueve. Fistonich, que parece vivir este mundo tecnológico con cada palabra que pronuncia, asegura que los jóvenes tienen que entrar en contacto con los drones porque son los futuros desarrolladores de nuevas soluciones o servicios a partir de ellos. 


Apuesta por la cantera coruñesa como un punto de partida para la “innovación mundial” a pesar de que falte tiempo para comprobar que esa evolución es posible. En todo caso, para serlo, seguirán dando clases personalizadas de diez minutos –por un módico precio porque los elementos tienen un coste elevado– con drones aéreos o terrestres con cámaras incorporadas. 


También de ahí pueden salir deportistas de élite porque, como dice, “la campeona del mundo de drones de carreras tiene once años y el campeón de España tiene diez”. “Los niños tienen más agilidad y también pueden ver las aplicaciones de futuro de esta tecnología”, reflexiona. Con la intención de que los pequeños de la casa se familiaricen aún más con estos objetos, reservan una mesa con drones rotos para explorar sus tripas digitales.

Reportaje | Sorpresas de altos vuelos tecnológicos en los cielos de ExpoCoruña