El mal tiempo le da una tregua a la ciudad, que vuelve hoy a tener alerta amarilla en tierra

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El mal tiempo bautizó el primer domingo de rebajas que, sin embargo, no provocó mayores incidencias en el tráfico. Los coruñeses se dejaron ver poco a poco en las grandes superficies comerciales, que fueron las que acapararon más visitas por eso de estar bajo cubierto. 
De esta forma, muchos se plantearon la jornada del domingo de tiendas y acudieron a la llamada del ahorro al mediodía para comer en alguno de sus locales de hostelería y seguir durante la tarde entre descuentos y actividades para los más pequeños de la casa. No hubo retenciones en los accesos a estos edificios, ni tampoco en el centro de la ciudad que pese a los pronósticos, se salvó del temporal. 
Las precipitaciones de la madrugada de ayer dieron paso a una mañana sin chubascos. Fue después de comer cuando fue necesario abrir los paraguas. Hasta entonces, el cielo dio una tregua, que los vecinos aprovecharon para dar un paseo sin sortear charcos. Por la noche, volvió a escampar.
La alerta amarilla decretada tanto en la costa como en tierra no surtió el efecto esperado. Aún así, los parques, la Torre de Hércules y los principales arenales de la ciudad permanecieron cerrados para evitar riesgos. 
Apenas azotó el viento y A Coruña gozó de un tiempo muerto a la espera de que hoy la bandera amarilla vuelva a ondear sobre el asfalto por fuertes rachas, mientras que en el mar habrá alerta naranja por viento y olas. 
Hasta mañana, la península no se escapará de la borrasca y aunque Meteogalicia dibuja un trozo de sol entre nubes hasta la tarde, sitúa en un 80% las probabilidades de que llueva tanto en las primeras horas como en las últimas, mientras que por la tarde, el porcentaje bajará a un 65%. Mañana, la previsión apunta un 40% de precipitaciones desde los primeros momentos de la tarde. 
A su vez, las temperaturas descenderán y de los once de mínima registrados ayer se pasarán a los diez y los trece de máxima bajarán a doce. Mañana, habrá doce grados de media y el miércoles, la ciudad vivirá una jornada de contrastes con nueve grados por la noche y quince, en los instantes centrales del día.

El mal tiempo le da una tregua a la ciudad, que vuelve hoy a tener alerta amarilla en tierra