El cónsul que se burló de Susana Díaz admite que estuvo “desafortunado”

01/08/2017 El excónsul de España en Washington, Enrique Sardà Valls. El excónsul de España en Washington Enrique Sardá Valls, destituido por burlarse de Susana Díaz en una red social, ha pedido perdó
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El excónsul de España en Washington Enrique Sardá Valls, destituido por burlarse de Susana Díaz en una red social, pidió perdón ayer por su broma admitiendo que fue “desafortunada” y “absurda”, pero considera que su cese es “desproporcionado” y se ha quejado de que en España ya no hay “libertad de expresión”, ni “sentido del humor”.
En una entrevista en Antena 3, Enrique Sardá Valls ha ofrecido su versión de los hechos, empezando por pedir disculpas por su “desafortunada” y reconociendo que su chanza había “molestado a muchísima gente”.
Eso sí, cree que su comentario en Facebook se ha “sacado de contexto” y asegura que su intención no era molestar, sino “seguir la broma” del grupo al que pertenece en la citada red social, con su propio lenguaje: “Se usa exactamente este lenguaje y esta manera de escribir”, alega.
Además, recordó que, “como cónsul”, atendió a los andaluces “con gran placer” y confesó que se siente “muy ligado a Andalucía”: “Adoro Andalucía y visito Andalucía muy a menudo”, destacó.

Linchamiento
En todo caso, el diplomático catalán “no entiende el revuelo” y lo que para él fue un “linchamiento”, y piensa que su “fulminante” cese es una medida “desproporcionada”: “Las decisiones tomadas en caliente nunca son buenas”, sostiene el excónsul español en Washington.
Sin embargo, acepta la decisión del ministro de Exteriores, Alfonso Dastis: “Estoy a las órdenes del ministro y si el ministro decide que me tengo que ir de aquí, acepto la decisión”, declaró.
Sardá Valls tachó de “absurdo” que “una persona” como él, con casi cuarenta años de servicio al Estado, tenga que dejar su cargo por un “comentario en una publicación absurdamente absurda”. En ese sentido, ha reprochado al Ministerio las maneras en las que se lo han comunicado: “Fulminante, mediante una llamada telefónica, sin poder defenderme”, apuntó Sardá.
Y se quejó de que en España “ya no existe libertad de expresión”: “Se ha perdido por completo el sentido del humor –se lamentó–. España, que era un país alegre y chistoso ya no lo es nada. Nadie se puede permitir el menor desliz de nada”.
Mientras, la secretaria general del PP andaluz, Dolores López, se pronunció sobre el cese y precisó que “no vamos a permitir que nadie se burle de los andaluces”. En declaraciones a los periodistas en Isla Cristina, tras ser preguntada por este asunto, López dejó claro que “los andaluces nos sentimos orgullosos de serlo y lo vamos a defender siempre con corazón, rabia y con la voz elevada”.
En este sentido la líder popular, cree que el Gobierno “hizo lo correcto” al destituir a este cónsul y espera que “no se vuelvan a repetir estos hechos por parte de ningún partido político”. l

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