La campaña de control del ocio nocturno aumenta un 20% las denuncias del 092

22 septiembre 2019 A Coruña.- Los menores multados por hacer botellón descendieron un 90% en los dos últimos años Méndez Núñez es el lugar de reunión de jóvenes para hacer botellón des
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La Policía Local lleva cerca de tres meses embarcada en una campaña para reducir las molestias que causa el ocio nocturno en el centro de la ciudad, prácticamente cada fin de semana. Ayer mismo, a primera hora, irrumpieron en otros dos locales. Este dispositivo extraordinario presiona sobre todo a los dueños de los establecimientos para que cumplan la normativa, pero también al público en general, ya sea dentro de estos mismos locales o en las calles aledañas. El resultado es el incremento de un 20% de las denuncias.

El año pasado, el turno de noche tramitó 60 denuncias a los locales de ocio nocturno, a lo que hay que sumar otras 62 en las que se refiere al público. Eso, sin contar las actuaciones por desobediencia o resistencia a la autoridad (16) daños en bienes (191) o intervenciones de arma blanca y drogas (15), además de altercados (56). Pero si se mantiene este ritmo, se espera que la cifra aumente considerablemente al término del año.

El dispositivo extraordinario de vigilancia del ocio nocturno no es nuevo: lleva años manteniéndose a pesar de la reducción de efectivos de la Policía Local por el pago de horas extra. Sin embargo, desde la llegada a María Pita de Inés Rey, las órdenes han sido aumentar la presión sobre los locales nocturnos como reacción a las constantes quejas de los vecinos del Orzán, que interponen constantes denuncias por ruidos o por incumplimiento del horario nocturno de cierre.

Intervenciones por drogas

Sin embargo, los propios vecinos del Orzán consideran que la situación todavía no ha mejorado, a pesar de las numerosas intervenciones, y señalan que existen todavía tres afterhours en la zona donde se sospecha que se trafica con drogas a pesar de las numerosas intervenciones. No solo de la Policía Local, sino de la Nacional. Por eso los vecinos insisten en su campaña de denuncias ante el registro municipal ante la más mínima irregularidad en los establecimientos.

Más complicado es actuar contra particulares, puesto que todo el mundo tiene derecho a circular o a situarse en la vía pública, incluso para consumir alcohol. Únicamente está prohibido sacarlo fuera de local, pero en este caso, la sanción recae sobre el dueño del establecimiento, así que para tratar de presionar a los juerguistas sancionándoles por infracciones a las ordenanzas municipales de limpieza: solo la semana pasada, en la noche del sábado al domingo, fueron 20 las multas que se tramitaron por orinar en la vía pública. Si se tiene en cuenta que en todo el año pasado solo se impusieron 31, se puede tener una idea de hasta qué punto, la Policía Local está presionando en lugares como la calle Vista, donde el público que se acumula en al calle peatonal impide el descanso de los vecinos o el negocio de los propietarios, que tienen dificultades en alquilar una vivienda.

Pero lo que querrían los vecinos es que la calle Vista y su entorno fuera designada como Zona de Especial Protección (ZEP), como la plaza del Humor, lo que permitió en su día eliminar de allí el botellón que, tras un fugaz paso por la plaza de Azcárraga, acabó asentándose en los jardines de Méndez Núñez, donde aún subsiste con buena salud, como ha quedado demostrado con el comienzo del curso universitario.

Hace más de diez años que esta fiesta alcohólica se celebra allí y, a pesar de las ocasiones polémicas, ningún Gobierno local se ha decidido a eliminarla. La razón es que en esa zona verde no se molesta a ningún vecino y que, si se expulsara a los jóvenes de allí, podrían acabar instalándose en cualquier otra plaza o calle.

La campaña de control del ocio nocturno aumenta un 20% las denuncias del 092