Los coruñeses se vuelcan con La Borriquilla

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Más de un millar de feligreses, como en anteriores ediciones, participaron ayer en la procesión de La Borriquilla. Un evento que, por otra parte, conmemoraba su décimo aniversario.

El buen tiempo reinante animó a los coruñeses a acudir a Juan Flórez al templo de la Divina Pastora de los Padres Capuchinos, entre ellos el alcalde, Carlos Negreira, y el concejal Julio Flores, para presenciar a las 11.00 horas la salida de una comitiva que recuerda la entrada de Jesús en la ciudad de Jerusalem a lomos de un asno.

Una docena de costaleros portaban la imagen del borrico, de unos 500 kilos de peso. Los sacerdotes abrían la procesión, que tomó la calle de Federico Tapia hacia la plaza de Galicia, donde giró por la calle de Emilia Pardo Bazán, para detenerse en la plaza de Vigo, lugar en el que como es tradición, recibió la bendición de uno de los religiosos.

El alcalde y el concejal de Seguridad y Movilidad formaron parte de
una de las comitivas

Tras la parada, el séquito regresó al templo de los Capuchinos para culminar el homenaje con una eucaristía. El paso estuvo acompañado en todo momento por una banda de música y por la Cofradía de la Borriquilla.

Menos numerosa fue la procesión del Ecce Homo, que a las siete de la tarde partió de la iglesia de la Venerable Orden Tercera. La comitiva recorrió la Ciudad Vieja y se dirigió a Pescadería. Más tarde se detuvo en el Ayuntamiento y retornó al templo por la calle de San Francisco.

Según indican los especialistas, la talla es una de las más preciadas de la ciudad y representa a Jesús de Nazaret, flagelado, atado y con la corona de espinas, presentado al pueblo por Poncio Pilatos y custodiado por un soldado romano.

 

Procesión del amor > Hoy le toca el turno a la procesión del Amor, el Perdón y la Misericordia, a las 21.00 horas.

La comitiva partirá de la iglesia de la Venerable Orden Tercera y se dirigirá a María Pita.

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