El octogenario que se atrincheró tras disparar a la Guardia Civil se entrega después de doce horas sitiado

La vivienda estuvo cercada por un amplio dispositivo policial hasta que el hombre se entregó, sobre las 10.30 | Pedro Puig
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El hombre que se atrincheró el viernes de noche en su vivienda de Oleiros tras disparar y herir a un agente de la Guardia Civil se entregó transcurridas doce horas, alrededor de las 10.30. 

Según indicaron desde los servicios de seguridad y emergencias, un “negociador” consiguió convencerlo y, antes de las once de la mañana, lo trasladaron a dependencias de la Guardia Civil. 

El detenido, de 83 años de edad, había sido policía y, por causas que se están investigando, sin mediar palabra, cogió un rifle de caza cuando dos agentes se acercaron hasta su casa tras recibir un aviso por un caso de violencia machista por parte de la pareja del hombre, con la que no convive aunque comparte edificio, en el número 9 de la calle de Os Niños, en Bastiagueiro.

Una patrulla se personó en la vivienda a las 21.50 horas y, nada más llamar al timbre, el octogenario realizó un disparo contra la puerta y otro por la ventana, que atravesó el cristal y dio lugar a una esquirla que impactó contra el cuello de uno de los guardias, al que trasladaron de inmediato a un centro médico de Oleiros. “Su vida no corre peligro”, confirmaron desde la Guardia Civil.

Cerco
Esta situación obligó a acordonar la zona en torno al domicilio, en un operativo que contó con el apoyo de la Unidad de Seguridad Ciudadana, y se montó un cerco perimetral en las inmediaciones de la vivienda, que estuvo vigilado más de doce horas, informó la Guardia Civil. En el cerco intervinieron integrantes de la Usecic provistos de armas de asalto, que cortaron la calle, y al menos un negociador de la Guardia Civil.

Este intentó, sin éxito, contactar con el hombre a través de un altavoz, y por teléfono, pero no respondió a las llamadas, e incluso se recurrió a su hermano, que trató de convencerlo para que depusiera su actitud, según indicaron desde el operativo desplegado en Bastiagueiro. 

Todo apunta a que, tras realizar los disparos desde el interior de la casa, el hombre se acostó a dormir, y después de pasar toda la noche atrincherado, a las 08.00, coincidiendo con el relevo de los agentes, otro negociador tomó el altavoz para tratar de comunicarse con el sitiado que, por primera vez, accedió a abrir una de las ventanas y a dialogar, para acabar entregándose pasadas las 10.30.

El octogenario que se atrincheró tras disparar a la Guardia Civil se entrega después de doce horas sitiado