Un alumno llevará a juicio a la Universidad tras denegarle una beca de 2.700 euros

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El Ideal Gallego-2011-07-26-011-62386103

  nagore menayo > a coruña

  La lucha que un alumno de la Universidad mantiene desde hace un año con el centro educativo terminará, finalmente, por resolverse en los tribunales. El estudiante de Biología, Alejandro Blanco Calvo, interpuso un recurso contencioso contra el Ministerio de Educación y hará lo propio con uno de responsabilidad patrimonial contra la Universidad, por una beca de colaboración en el área de Paleontología que le fue denegada por, según expone, “un fallo del negociado de becas”.
Sin embargo, la versión de la Universidad dista mucho de la del joven afectado, y desde el centro educativo se mantiene que el error lo cometió el propio alumno “al pedir mal la compensación de sus notas y no cumplir los plazos al solicitar la beca”, según apuntaron fuentes de la propia entidad.
Después de varias reclamaciones por la vía administrativa sin obtener el resultado que el alumno deseaba, el joven ha optado por interponer una demanda en los juzgados de Madrid y que sea definitivamente un juez el que solucione el conflicto sobre la concesión de la beca de prácticas, que está dotada con algo más de 2.700 euros.

El problema, una nota > Según la versión del alumno, el error que desencadenó todo el problema fue una nota que se apuntó mal en su expediente. “Yo pedí la convalidación de un campeonato de Judo que había realizado en la Universidad de Santiago, en el que la calificación era simplemente apto, pero la Universidad me apuntó un 5, con lo que mi media bajó”, cuenta Blanco. Asegura que por este motivo perdió la beca de colaboración con departamentos que había solicitado, y que finalmente fue concedida a otro alumno que “me superaba en una centésima”.  “Pero es que mis notas estaban mal puestas”, lamenta el joven.
Cuando se percató del “error” cometido por el centro educativo, solicitó que se subsanara, pero encontró una respuesta negativa en la funcionaria que atendió su solicitud. “Mis recursos de reposición para solicitar la modificación de la nota se guardaron en un cajón, por lo que todo se demoró más de la cuenta y el plazo de la beca finalizó antes de que yo tuviera una respuesta”, critica el joven. “Tardaron cinco meses en resolver algo para lo que tenían un máximo de 30 días”, denuncia.
En ese momento recurrió al defensor del estudiante, “quien no me hizo ni caso”, se queja el estudiante. Fue entonces cuando tomó la decisión de elevar su reclamación a instancias más altas y recurrió al Valedor do Pobo. “El valedor no puede obligar, pero sí recomendar –explica Blanco– y en este caso, a la Universidad le recomendó que subsanara el error y me concedieran a mí la beca, y que se hiciera cargo de la cuantía económica”. “Finalmente, ni una cosa ni otra”, critica.
Tras todas estas negativas por parte del centro educativo, el alumno encontró en la reclamación judicial la única vía para solucionar su problema. En su opinión, deber ser responsabilidad de la Universidad corregir la nota que se apuntó de forma errónea, revisar la concesión de la beca, que finalmente fue a parar a otro compañero, y que el centro educativo le conceda a él la asignación “porque me corresponde”, entiende el biólogo.

Versiones contrarias > Pese a que el denunciante mantiene esta versión como la verdad, para la Universidad, se trata de “una verdad a medias”. Fuentes de la entidad académica aseguran que “el alumno solicitó mal la compensación de la calificación. “Pidió que se indicara una nota cuando su nota era de apto. Fue después cuando quiso otro tipo de convalidación, pero este trámite lleva un tiempo”, explica una representante de la entidad.
“Cuando se corrigió, se había pasado el tiempo para la solicitud de la beca, por lo que la culpa fue del alumno, que estaba fuera de plazo”, continúa la portavoz de la Universidad coruñesa. Para el joven, el sentido de seguir peleando por esta cuestión es únicamente monetaria. “El próximo año estaré haciendo el Doctorado en Barcelona, así que las prácticas no las podré hacer, pero al menos que me den el dinero que me corresponde”, afirma. “Aunque poco veré, porque la abogada me cobra 1.00 euros”, se lamenta. Sin embargo, no ceja en denunciar lo que considera “un pitorreo”.


 

Un alumno llevará a juicio a la Universidad tras denegarle una beca de 2.700 euros