Abren los colegios electorales en Luxemburgo para las legislativas

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Los colegios electorales que recogen el voto de los ciudadanos en las elecciones legislativas anticipadas que se celebran en Luxemburgo abrieron hoy sus puertas, en un día lluvioso que se convertirá en una dura prueba para Jean-Claude Juncker, que ha sido primer ministro durante 18 años.

No hay un claro favorito en las elecciones, pero Juncker se enfrenta a ellas respaldado por la popularidad que mantiene entre los luxemburgueses y la tradicional fidelidad de estos hacia su partido -el democristiano CSV-, que ha ganado todos los comicios desde la Segunda Guerra Mundial salvo las de 1974.

Ello pese al escándalo en los servicios secretos que le obligó a renunciar hace tres meses.

En total, 238.587 de los algo más de medio millón de habitantes del país están llamados a elegir los 60 nombres que ocuparán durante los próximos cinco años la Cámara de los Diputados.

Como principales alternativas a Juncker se presentan el actual ministro de Economía, el socialista Etienne Schneider (LSAP), y el liberal Xavier Bettel (DP), jefe de la tercera fuerza política.

Los candidatos se preparan para cualquier resultado posible, dado que el socio júnior de la coalición, el LASP, el partido Verde y el DP han anunciado en debates televisivos que estarían dispuestos a estudiar la formación de la llamada coalición "Gambia" si logran en conjunto una mayoría en el Parlamento.

Si Juncker optaría de nuevo por una coalición con el LASP también está en el aire y varios otros partidos tienen esperanzas de poder entrar en el Parlamento por primera vez, entre ellos la nueva formación PID y el Partido Pirata, que nació en Luxemburgo después de las elecciones de 2009.

Los votantes pueden depositar sus papeletas hasta las 12.00 GMT y las comunas más pequeñas podrían comenzar a difundir sus resultados ya por la tarde. Las primeras predicciones se conocerán sobre las 17.00 GMT.

Si el resultado es muy ajustado, los datos definitivos podrían ser anunciados más bien hacia la medianoche.

Juncker se vio forzado a renunciar al cargo tras perder el apoyo de sus socios en la coalición gubernamental como consecuencia de un intrincado escándalo en el seno de los servicios secretos luxemburgueses.

Una comisión de investigación puesta en marcha en el Parlamento consideró al jefe del Ejecutivo como el "responsable" político de toda una serie de supuestas irregularidades cometidas por el Departamento de Inteligencia (SREL), entre ellas escuchas ilegales y malversaciones de fondos.

Los supuestos abusos se habrían iniciado a mediados de los años ochenta, cuando el país registró una oleada de ataques con bomba, el conocido como caso "Bommeleeër", cuya investigación se ha reabierto y en la que aparecen involucrados agentes de la seguridad nacional.

Desde entonces, se acumulan supuestos excesos dentro del SREL, incluidas grabaciones al propio primer ministro a cargo del jefe del espionaje valiéndose de un reloj modificado, y controles injustificados a miles de ciudadanos.

Entre 2004 y 2009 la comisión de investigación constató todo tipo de irregularidades, incluidos turbios negocios del SREL en el extranjero, ante los que supuestamente el primer ministro no tomó medidas ni informó a los diputados adecuadamente.

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