Stop Desahucios aísla a Aurelia Rey en su casa y le impide hablar con la prensa

los primeros activistas, firmando sus solicitudes de entrevista con el edil de servicios sociales pedro puig
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Cerca de veinte miembros de Stop Desahucios acudieron ayer al registro municipal para solicitar por escrito una entrevista con el concejal de Servicios Sociales, Miguel Lorenzo. También rellenaron otra solicitud para que Aurelia Rey, la anciana que estuvo a punto de ser desalojada la semana pasada de Padre Feijoo, pueda acceder a un piso de alquiler social. En cuanto a qué opina la octogenaria, resulta imposible saberlo, porque la plataforma ha decidido que las emociones de los últimos días han sido demasiado para ella y se han propuesto aislarla por completo de los medios de comunicación.

La plataforma dice, tras exponerla a diario durante una semana, que está cansada

Aunque la anciana mostró ayer su buena disposición para hacer declaraciones, la recién constituida “comisión de comunicación” de Stop Desahucios ha decidido hablar por ella, mientras que varios activistas la acompañan la mayor parte del tiempo, incluso cuando sale de casa. Según explicaron desde la propia comisión, la persona que la acompaña es uno de los miembros de la plataforma, una médica, que habría afirmado que la presión con la que ha vivido la mujer, de 85 años, es excesiva: “Es una persona muy hospitalaria, que nunca dice que no a nadie y que siempre tiene abierta su puerta, pero después nos comenta lo cansada que está”.

Casi veinte activistas solicitaron una entrevista con el edil de Servicios Sociales

La salud de Aurelia Rey siempre ha sido usada por la plataforma como uno de los argumentos para rechazar la solución municipal de una residencia de ancianos, recordando que sube a pie diariamente los nueve pisos de su edificio hasta la buhardilla donde vive. También ha hecho hincapié en su lucidez mental, desmintiendo que la costurera jubilada sufra demencia senil. En el mismo momento en que firmó el acuerdo, Stop Desahucios no se ha separado de ella.

Desde la “comisión de comunicación” transmiten que la anciana estaría en desacuerdo con algunas afirmaciones de los medios, pero no le permiten rebatir lo que considera que no se ajusta a la verdad.

 

sin otra opción

Lo cierto es que la semana pasada ha puesto a prueba las fuerzas de Rey, que hasta la noche del domingo pasado estuvo bajo riesgo de ser desalojada en cualquier momento. El acuerdo al que llegó su abogado con el de sus caseros le da un plazo de tiempo de dos meses para buscarse una nueva casa y una compensación que –sin haber sido confirmada oficialmente– alcanzaría los cinco mil euros. Según Stop Desahucios, Rey aceptó el acuerdo “porque no le daban otra opción”, pero eso no significa que le guste, sobre todo porque no soluciona el problema de su vivienda.

Animan a todo el que lo necesita a pedir un piso de alquiler social al Ayuntamiento

Eso es lo que trataban de conseguir ayer los activistas que acudieron al registro municipal: una vivienda social para la octogenaria. Después de los sucesos del día anterior, en los que ocuparon durante siete horas la oficina de Servicios Sociales para solicitar una entrevista con el titular del área, sin resultado, ayer decidieron seguir las vías reglamentarias, según reconoció Adolfo Naya. “Como onte nos dixeron que tiñamos que solicitar a entrevista por escrito, iso é o que viñemos facer”.

Temiendo otra ocupación, la Policía Local apostó a varios agentes a la entrada de la oficina, situada en los bajos del palacio municipal, con instrucciones de dejar entrar de tres en tres a los activistas, que rellenaron sus formularios por turnos durante casi dos horas.

Algunos sospechaban que era incluso una treta de la Policía Local para identificarlos a todos, puesto que tenían que presentar sus documentos personales.

En todo caso, volvieron a reafirmarse en su rechazo a la tesis del concejal de Servicios Sociales de que la única solución razonable para Rey es una residencia de ancianos. Según ellos, ingresar en una institución así supondría para la anciana perder el control de su vida. Tampoco confían en la voluntad del Ayuntamiento para solucionar este problema. “Sabemos o moito que lle custa a este goberno negociar. Pasou cos vecinos de Monte Alto, dos Castros...”

La plataforma es consciente de que la oferta de viviendas sociales hecha por la Xunta a través del IGVS sigue en pie. Estas viviendas estaban localizadas en Novo Mesoiro y Eirís. “O desarraigo de mudarse alí para unha persoa que leva toda a súa vida no centro é moi grande, pero facemos un chamamento para que a xente que os necesita os reclame”, asegura un portavoz.

En Stop Desahucios están convencidos de que existen otras viviendas que el Ayuntamiento no quiere ofrecer.

 

Stop Desahucios aísla a Aurelia Rey en su casa y le impide hablar con la prensa