Los arteixáns rinden tributo a los molinos, testigos privilegiados de su pasado rural

El Ideal Gallego-2015-10-18-017-771a8d04
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“Feira Histórica de Arteixo 1900: Muíños, Muiñadas e Muiñeiras”.  Casi tan antiguos como las aldeas donde se levantan y tanto o más misteriosos que ellas, los molinos han dado mucho que hablar durante siglos, y si para algunos son solo construcciones de piedra que forman parte de la arquitectura popular, para otros son esos lugares de concentración y conversación, auténticos templos de las tradiciones y las costumbres, sitios en donde bailar, cantar y parrafear, incluso espacios únicos para el cortejo en “noites de muiñada” en cualquiera de los más de cinco mil molinos harineros registrados en Galicia en el XIX. Hoy se sabe con certeza que también son testigos privilegiados de la historia de lugares como Arteixo. De su pasado rural, en blanco y negro, antes del Polígono de Sabón. De ahí, la decisión del Gobierno de Calvelo de dedicarles, a los muíños, las muiñadas y las muiñeiras, la decimosexta edición de la cita, que cerrará esta tarde, a partir de las 20.00 horas, la actuación de la Agrupación Xacarandaina.
El mercado, con sus puestos de aperos de labranza, instrumentos musicales, artesanía y libros, combinó colores con las  exhibiciones de baile y las demostraciones de juegos tradicionales; con la xuntanza de la labores y el xantar popular, y con el concurso de carrilanas, el torneo de ajedrez, el teatro y la gran cena-baile Arteixo 1900. 
Los vecinos, ataviados de época, se pusieron sus paños a la cabeza y sus sombreros; blusas con encajes y faldas con enagua; camisas, chalecos y chaquetas; zuecos y boinas, y sacaron la mejor de las sonrisas para retroceder en el tiempo algo más de un siglo, hasta principios del XX. 
El programa para hoy contempla competiciones y juegos populares, un taller infantil de muñecas, representaciones  teatrales y hasta el V Encontro da AC Palilleiras e Punto, que se desarrollará en el paseo fluvial de la localidad desde las once.
A partir de las 14.00 horas, Os Revenidos animarán la comida  en la plaza del Balneario.

Los arteixáns rinden tributo a los molinos, testigos privilegiados de su pasado rural