Los pescadores de cerco se encierran en María Pita y exigen otra cuota del jurel

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Más de 160 personas, según la asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga), se encerraron en la tarde de ayer en la sala de exposiciones del Ayuntamiento tras haber mantenido durante la mañana una reunión con la conselleira do Mar, Rosa Quintana, que les propuso un suelo mínimo para la capturas de jurel para toda la flota en función del tamaño de cada barco. Tras tres horas de reunión, pidió a las dos asociaciones del sector, Acerga y Cerqueiros Galegos, que lo consultaran con sus miembros en asamblea. 
La respuesta de Acerga, que aglutina 120 de los 150 cerqueros que existen en al comunidad autónoma, ha sido este encierro. Su presidente, Marco Alfeirán ha precisado que mantendrán este encierro “hasta que salgan de la negociación en Madrid”, ha dicho sobre el encuentro que mantendrán sus compañeros. “Queremos que haya un plan de gestión del Cantábrico Noroeste porque hay barcos discriminados y unos tienen mucho pescado y otros nada”, denunció respecto al reparto de cuotas, aunque considera “un pequeño avance” la propuesta de Quintana. 
La conselleira explicó que su ofrecimiento “va un poco más allá” de la que se hizo en el encuentro del pasado 22 de diciembre, en donde se habló de un suelo mínimo de capturas solo para los barcos sin historial, pero ahora se apuesta por “un techo mínimo” para “todos los barcos”, que  se trasladará en el encuentro que está previsto que se celebre en  Madrid el próximo jueves: la reunión convocada por la Secretaría General de Pesca en Madrid para abordar el reparto de cuotas del cerco español de 2016. “No queremos un caramelo, pero es un pequeño adelanto”, reconoció Alfeirán 

en los tribunales
Pero lo que realmente quiere Acerca es la anulación del reparto individual por buque. “Si no lo podemos sacar aquí, lo sacaremos en los tribunales o donde sea, pero eso es lo más perjudicial para la flota y no podemos renunciar a ello”, advirtió Andrés García, otro portavoz de la asociación. 
Por su parte, el alcalde, Xulio Ferreiro, mostró la disposición del gobierno local a “ayudar en lo que se pueda”. “Espero que el jueves haya buenas noticias y haya una solución satisfactoria”, deseó. 
El primer edil aceptó cederles una sala para “dar visibilidad” a su situación, si ningún inconveniente, aunque a cambio les pidió que tuvieran en consideración que “como lugar de trabajo que es el Ayuntamiento, se pueda convivir”.

Los pescadores de cerco se encierran en María Pita y exigen otra cuota del jurel