El período de sombra electoral y la ausencia de presupuesto bajan la actividad municipal a niveles mínimos

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A falta de dos meses para las elecciones municipales María Pita vive una calma tensa en la que la actualidad relacionada con los comicios supera con creces a la municipal, que se ve afectada tanto por el período de sombra electoral como por la ausencia de un nuevo presupuesto.

Desde el pasado día 5 el Gobierno municipal ve limitadas sus apariciones debido a lo que se conoce como período de sombra, en el que están prohibidos los actos de carácter de promoción de iniciativas o que induzcan al voto. Desde ese día las apariciones de los miembros del equipo de gobierno se vieron reducidas casi al mínimo y las pocas que hubo fueron para presentar carreras populares, premios o exposiciones, con el edil de Cultura, José Manuel Sande, como protagonista. Mientras, el alcalde, Xulio Ferreiro, apenas participó en un encuentro organizado por un colectivo de empresarios y en jornadas sobre el ferrocarril, la renta básica y globalización.

Esta situación es totalmente opuesta a la que hubo en los días previos al 5 de marzo, en los que el Ayuntamiento presentó numerosas iniciativas como el proyecto de derribo del viaducto de la ronda de Nelle, la nueva web municipal, la reforma del jardín de San Carlos, un ascensor en Os Castros, el proyecto de la piscina de O Castrillón y se inauguró una placa por las obras de Riazor, además de un balance de actuaciones y de obras previstas en torno al carril bici con una media de tres intervenciones diarias.

El frenesí de la última semana de febrero y los primeros días de marzo dieron paso a la calma en la actividad municipal, en la que apenas hubo las reuniones ordinarias de la junta de gobierno local, una cada dos semanas, y dos comisiones que se celebraron esta semana, ambas convocadas por el Partido Popular, que ostenta la presidencia. 

Además de esto, el edil de Regeneración Urbana compareció para hablar sobre la sentencia sobre el edificio Conde de Fenosa y dar cuenta de los acuerdos alcanzados en el proceso de mediación. Este acto era de obligado cumplimiento y fue la nota discordante en la dinámica de los últimos tiempos.

Mientras la actividad en María Pita se ve reducida a las tareas del día a día y a la elaboración de iniciativas “de puertas para adentro”, los partidos centran su actividad con el objetivo puesto en las elecciones del 26 de mayo y cediendo el protagonismo a los candidatos. De hecho, los grupos de la oposición también ralentizaron sus apariciones públicas en torno a asuntos de carácter municipal. El PP fue el único que compareció en este período y lo hizo para denunciar que el Ayuntamiento ocultaba una sentencia sobre expropiaciones en el castro de Elviña durante la época socialista y por la que el Gobierno local se verá obligado a indemnizar con 14,5 millones a los afectados.

Otro aspecto que influye en la escasa actividad municipal es la ausencia de un nuevo presupuesto. Las cuentas del equipo de gobierno fueron rechazadas en el salón de plenos el mes pasado y por ello algunas actuaciones se vieron frenadas.

Esta situación se solventó en cierta medida con la aprobación de un modificado de crédito, que permitirá poner en marcha algunas iniciativas, pero en cualquier caso a menor ritmo que si existiese un presupuesto aprobado, ya que ahora funciona el del año pasado de manera prorrogada, algo que no cambiará hasta después de las elecciones.

El período de sombra electoral y la ausencia de presupuesto bajan la actividad municipal a niveles mínimos