La concesionaria de Santa Lucía abandona la obra pactada con el Ayuntamiento

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Los empresarios del mercado de Santa Lucía continúan viendo pasar el tiempo sin que nada cambie en la infraestructura. El colectivo asegura que la concesionaria no está cumpliendo el pacto con el Ayuntamiento por el cual se comprometió a reparar distintos problemas causados por años de dejadez de funciones. En octubre mandaron a un obrero pero este único operario desapareció de la plaza y nada más se ha vuelto a saber de las reformas. Por ello, los comerciantes son partidarios de que se alcance un acuerdo económico de cara a guardar una base presupuestaria para el futuro mercado.
La adjudicataria de la concesión de Santa Lucía –a la que le venció el contrato este año, pero cuya duración se prorrogó hasta enero de 2016 para la realización de varias adecuaciones del espacio– ha abandonado por completo los trabajos de restauración de algunos puntos del inmueble que le reclamó la Concejalía de Empleo y Economía Social encargada del área de Mercados. Al menos así lo señalan los placeros que llevan semanas sin ver aparecer por la edificación al único trabajador que envió la concesionaria. 
En octubre, en virtud del acuerdo entre el Gobierno municipal y la empresa responsable de la instalación durante las últimas décadas, esta situó a un albañil en la plaza del barrio de A Falperra. Ya en su momento los vendedores se quejaron de que lo único que hacía era “parchear”. 
“Lo que hizo en dos semanas se hace en dos días”, resalta el portavoz del colectivo, Miguel Rodríguez, que asegura que nadie les advirtió que no se continuaría con las tareas de mejora. “No sabemos absolutamente nada de las obras ni de la concesionaria”, criticó ayer mismo, insistiendo en que “lo que se hizo en el subterráneo y nada es lo mismo”. 
La lista de cambios a acometer era larga, si bien la falta de diligencia a la hora de acudir a Santa Lucía hace prácticamente imposible cumplir con el acuerdo municipal y menos cuando todo atisbo de las actuaciones ha desaparecido. O por lo menos no sería posible terminar el 26 de enero –día en el que, se supone, la infraestructura cambiará de manos– con un solo trabajador, tal y como se empezó. Los empresarios que resisten denuncian que, además, tres meses después continúan abriendo y cerrando el edificio, así como ocupándose de la limpieza y la recogida de basura.
En este contexto, según Rodríguez, defienden la necesidad de que María Pita pacte la entrega de un dinero por parte de la concesionaria para compensar los desperfectos que dejó pasar durante todos estos años. 
“No tiene sentido que se haga la obra si se va a acometer otra en 2017 pero sí vendría bien tener algo de dinero para empezar ese proyecto”, zanja.

La concesionaria de Santa Lucía abandona la obra pactada con el Ayuntamiento