Investigan una maniobra extraña como causa del accidente mortal de Lavedra

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En el que es, sin duda, el accidente más grave registrado en Alfonso Molina en los últimos diez años, un adolescente de 16 años murió y otros tres jóvenes resultaron heridos cuando el Mini en el que viajaban se salió de la vía y tras varios vuelcos se estrelló contra unos árboles justo antes de llegar a la altura de la ronda de Outeiro, en el desvío que lleva a esa vía. El siniestro tuvo lugar a las dos y media de la mañana, y movilizó a los agentes de la Policía Local y a los bomberos, que tardaron cincuenta minutos en liberarlos. 


Los supervivientes fueron trasladados al Hospital, donde ingresaron con un pronóstico grave a las 03.15 horas. Al volante se encontraba P.B.P, de 21 años, que sufrió un traumatismo craneoencefálico, igual que otro varón mayor de edad, J.S.C.A., de 19 años. También viajaban dos mujeres: C.G.O.P., de 20 años y su hermana, de 16. Ambas tuvieron que ser operadas: la primera de una fractura en la pierna izquierda y la menor, de un traumatismo abdominal. 

Pérdida de control
Las cámaras de tráfico que se encuentran en la avenida registraron el siniestro. Al parecer, los jóvenes procedían de Vilaboa y el Mini Cooper circulaba por el carril izquierdo cuando, a la altura de la fuente de Las Pajaritas, decidió pasar al carril central. En ese momento, una “maniobra extraña” –por razones que la investigación de Atestados aún no ha aclarado– hizo que el conductor perdiese el control del vehículo y derrapase, saliéndose de la vía a la altura del desvío hacia la ronda de Outeiro. Las marcas de frenado sitúan la trayectoria del vehículo justo en la intersección del desvío, rebasando la bionda de protección. 


La zona verde en la que penetró el vehículo forma un talud. Al perder el control, el joven conductor no pudo evitar que el coche girara sobre si mismo, de manera que golpeó lateralmente contra los árboles allí plantados. El primero contra el que impactó resultó arrancado de cuajo debido a la violencia del impacto, mientras el Mini seguía dando vueltas de campana y arrojando pedazos de carrocería hasta detenerse finalmente. 


El ruido del impacto alarmó a los vecinos cuyas ventanas dan a ese tramo de la avenida de Alfonso Molina. En un primer momento, el vehículo permanecía prácticamente oculto por la vegetación, cubierto de ramas destrozadas. Al lugar acudieron los bomberos, que se encontraron tremendas dificultades para liberar a los jóvenes, porque el vehículo, muy pequeño, había quedado muy dañado. Mientras, esperaban las ambulancias de Urgencias Médicas para hacerse cargo de los heridos. El cadáver del menor fue extraído del asiento trasero izquierdo. 


Aunque todavía no se ha dado a conocer el informe de la Unidad de Atestados, los primeros indicios apuntan a que viajaban a más de ochenta kilómetros por hora, lo que apuntaría al exceso de velocidad como una de las causas que explicarían la violencia del impacto. También se solicitó la ayuda de la DGT para buscar elementos que ayuden a esclarecer las causas del trágico siniestro.

Investigan una maniobra extraña como causa del accidente mortal de Lavedra