La recaudación procedente de la doble fila cayó casi a la mitad el año pasado

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La recaudación procedente de las infracciones por aparcar en doble fila el año pasado cayó un 46,2% con respecto a 2015. Si hace dos años las arcas municipales ingresaron 1.563 euros por este motivo, en el último ejercicio fueron 840, confirmando la caída de los últimos años.
En 2013 fueron 3.569 euros los recaudados por el Gobierno municipal procedentes de vehículos que se encontraban estacionados en doble fila y un año después la cifra fue similar aunque ligeramente inferior. En concreto, fueron 3.243 euros en 2014, el último año completo bajo el mandato del Partido Popular. 
En el ejercicio siguiente, cuando a finales de mayo se produjo el relevo en María Pita con la llegada de la Marea Atlántica, se acentuó el descenso. 

Descenso acusado 
En comparación con 2014, la bajada fue de cerca de dos mil euros, quedando la cantidad final en 1.563, lo que supone un descenso del 51,9%. Por su parte, la comparativa entre los dos últimos ejercicios arroja un dato similar ya que la caída fue del 46,2% para acabar con 840 euros en las arcas municipales procedentes de este motivo, el único dato por debajo del millar de euros de los citados.
De esta manera, la suma de las cantidades de los dos últimos años con presencia municipal de la Marea, incluida la mitad en la que todavía gobernó el PP, es bastante inferior a cada uno de los dos ejercicios anteriores de la formación popular.
La doble fila es una de las principales quejas de los conductores coruñeses, que ven cómo sus desplazamientos en automóvil se eternizan en muchas ocasiones por culpa de los coches que ocupan parte de la calzada mal aparcados y que inciden de manera notable en la fluidez del tráfico.
El entorno de las plazas de Lugo y de Galicia, vías cercanas a Cuatro Caminos como Ramón y Cajal, o algunas zonas de la ronda de Outeiro, así como los entornos de los distintos centros educativos de la ciudad, son puntos habituales de concentración de la doble fila, una problemática que en la mayoría de los casos responden a determinados tramos horarios y que en casos como el de la plaza de Lugo provocan verdaderos atascos.

Cámaras
Una de las principales medidas puestas en marcha por los diversos gobiernos municipales para intentar acabar con la doble fila o por lo menos minimizarla, son las cámaras de videovigilancia, que aportaron resultados positivos en lugares como Federico Tapia o San Andrés. 
Sin embargo, la doble fila continúa siendo en muchas calles de la ciudad un problema de bastante entidad y para el que parece que no habrá una solución a corto plazo.
La Policía Local se encuentra con dificultades a la hora de intentar multar a los infractores, ya que muchos de los que están dentro del automóvil apuestan por arrancar y dejar el lugar al atisbar la presencia de los agentes acercándose. l

La recaudación procedente de la doble fila cayó casi a la mitad el año pasado