El superior de Raquel Gago sostiene en el juicio que “era una buena policía”

01/02/2016 GRA042. LEÓN, 01/02/2016.- El jefe de la Policía Local, Martín Muñoz, durante la nueva jornada del juicio por el asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, el 12 de mayo e 201
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El intendente jefe de la Policía Local de León, Martín Muñoz, negó ayer que conociera que Raquel Gago se bloqueara en situaciones difíciles en el desempeño de su labor profesional y sostuvo que, en su opinión, “era una buena policía”.
“Era seria, responsable, de buen trato a los ciudadanos, nunca ha tenido ningún problema con nadie”, insistió durante la nueva sesión del juicio por el crimen de la que fuera presidenta de la Diputación y del PP provincial, Isabel Carrasco, y en el que se sientan en el banquillo a la autora confesa del crimen, Montserrat González; a su hija, Triana Martínez, y a la policía local Raquel Gago.
El superior de Gago precisó que “nunca” recibió ninguna queja ni verbal ni escrita por parte de ningún compañero de la agente de Policía Local de que esta no reaccionara de forma correcta en momentos de riesgo y que la propia acusada tampoco le comunicó nada sobre sus presuntos bloqueos. El intendente jefe dijo que si hubiera conocido que Raquel Gago sufría bloqueos le hubiera propuesto hacer un nuevo reconocimiento para ver si sus aptitudes seguían siendo “correctas” y que de lo contrario hubiera solicitado que esta pasase a segunda actividad.
En cuanto al dominio de las armas de Raquel Gago, su superior indicó que cuando ingresó en el cuerpo tuvo primero un revólver y después una pistola, pero que “no era muy aficionada al uso de armas”. “Hay unas pruebas de tiro y Raquel superaba el mínimo, sí es cierto que estaba en un nivel bajo en cuanto la actitud para disparar”, dijo.
En esta jornada, en la que se superó el ecuador del proceso judicial, también prestó declaración el jefe de la Policía Judicial de León –que coordinó la investigación sobre el crimen de Isabel Carrasco–, que relató que su superior decidió incorporar a la investigación a dos funcionarios de Burgos, a colaborar con León, y precisó que “no es necesario” que en un atestado figuren todos los participantes.
Con esto se refirió a la polémica generada en torno a los dos policías de Burgos que participaron en la investigación. Fueron, junto con otros agentes de León, los encargados de llevar a cabo el primer registro en casa de Raquel Gago, pero en un primer momento no figuraron en las diligencias. El motivo de la incorporación de estos dos agentes fue que tenían experiencia en este tipo de investigaciones y, además, que eran externos al cuerpo policial de León, algo que se valoró porque Montserrat y Triana eran esposa e hija del por entonces comisario de Astorga.
El jefe de la Policía Judicial de León insistió en que nadie les ofreció a Triana y a Montserrat ningún pacto. “No tiene validez un presunto pacto o preámbulo porque para la declaración firmada es necesaria la presencia del letrado”, indicó.

El superior de Raquel Gago sostiene en el juicio que “era una buena policía”