Otra final pero con premio

riazor celebra el 1-0 ante el espanyol con bruno y sã­lvio; toca otra victoria ac
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Podemos empezar como siempre hasta hoy. “Primera final”. Sí. Es la primera de las dos que faltan para obrar el milagro de la permanencia. Pero esta tiene un añadido, y es que, de solventarla con victoria, de obrar la machada ante uno de los mejores equipos de la Liga, el Deportivo podría llegar al firmamento de la salvación esta misma noche. Pero mejor no mirar a otros campos, que las carga el diablo. Creemos en los maletines porque ‘haberlos hailos’ y lo mejor es centrarse en el estadio donde realmente se la juega el Depor. La Rosaleda.
Esta semana hemos charlado con el entrenador algo más de lo habitual. Fernando, que habla de fútbol sin cortapisas, se debatía entre esperar al Málaga para contragolpearle y hacerle daño o ir a por la pelota para presionar a los locales, arriesgando, eso sí, algo más en defensa. Dependerá del propio partido, aunque de inicio es posible que el Depor aguarde a la primera carta que juegue el rival para soltar sus triunfos.
En el encuentro ante el Valladolid el Depor no pudo entrarle a los pucelanos en sus adentros para crearles ocasiones de peligro. Los herculinos raseaban la pelota sobre la línea divisoria, de lado a lado, pero el cuadro castellano se cerraba y evitaba el cuerpo a cuerpo.
En un error se encajó un gol y luego el colegiado no dio otro absolutamente legal. El cupo de desgracias bien puede quedarse en tierra de Zorrilla. El Depor no careció de intensidad, es una sensación. Quiso pero no pudo.
El partido de Málaga no apunta a esas miras por la categoría del rival. Ganar en La Rosaleda no es una cuestión fácil. Es un equipo que mereció meterse en la final de la Champions, así pues tiene un plantillón. Una gama de jugadores de nivel, algunos con galones de rango internacional, sin duda. Aunque están de despedidas porque se va Isco al Madrid y Pellegrini al City (o eso cuentan) seguro que no salen al campo a rascar la barriga. A poco que los andaluces estén entonados te pueden hacer gol en cualquier momento.
La baza que usará el Depor, ya lo dijo Vázquez, es el hambre. Los herculinos se juegan la vida y el Málaga tiene Europa en mente. Veremos qué motivación hace que se dé un plus de esfuerzo mayor. El cuadro coruñés la necesita. El Málaga, como la Real, es un mihura de la Liga, de los equipos que le plantan cara a cualquiera de los que a ti te meten cinco. Tiene que salir todo pero que muy bien para vencer esta tarde, no nos engañemos, pero hay argumentos para el optimismo porque el plantel está bien, está rindiendo. Los números del entrenador gallego son ejemplares y la marcha del equipo es más segura que con los anteriores preparadores así que es evidente que se puede confiar en este bloque.
La clave para ganar en Málaga está en la defensa. El Depor va a llegar en alguna ocasión a la portería contraria. Va a disponer, a buen seguro, de un par de acciones de contra muy claras, alguna a balón parado o disparo lejano. Pero también se va a encontrar con un ataque incesante, no como el día del Valladolid. En Pucela un error, de los pocos cometidos, condenó a los coruñeses. Esta tarde los andaluces atacarán con bastante más alegría que el resto de rivales con los que se han medido últimamente los de Marineda. Dicen que los porteros tienen más problemas para parar cinco acciones en veinte minutos que veinte en cinco, que están ‘en caliente’. El Málaga ataca con asiduidad, velocidad y puntería.
El equipo sabe que no puede bajar el rendimiento ni un ápice si no quiere verse superado. Tiene que volver a dar noventa y pico minutos absolutamente entregados, con una sobredosis de esfuerzo y con plena concentración.
La semana ha sido un tanto extraña. Comenzó con Nélson pidiendo perdón después de un broncazo en el vestuario, siguió con Valerón hablando de su supuesta marcha, cosa que no aclaró, y el jueves acabaron todos de churrascada en Abegondo.
Lo importante es que el equipo está concienciado, plenamente, de lo que se juega. El Depor ya le ganó al Málaga ¿por qué no los dos partidos? No se puede pensar en otra cosa que no sean los tres puntos antes del envite. Aunque puedan llamar pretenciosos a los deportivistas, la actitud es ésta. Si ahora mismo se llevasen sólo quince jornadas disputadas el equipo estaría codeándose con los de Pellegrini, todas las escuadras tienen su mejor y peor momento de forma y, aunque queda claro y explicado que el rival es mucho rival, los de estas esquina están con ganas de victoria para aprovechar esta ‘bola de partido’ que de entrar y convertirse en tres puntos pondría al Depor en órbita.
Hoy se para el planeta. Tarde de transistores, de las antiguas, de carruseles en las radios, mucho más divertidos que en la planicie en la que hemos convertido aquélla cordillera que era el fútbol radiofónico. Dos jornaditas para oír lo de ¡gooool en tal o cal cuampo! Que los de La Rosaleda sean todos ‘nosos’. Un 0-1 también nos vale. Es un sueño ‘alcanzable’. Forza Depor. n

Otra final pero con premio