Una exposición revela al Kurt Cobain dulce y frágil que conocieron sus amigos

El fotógrafo estadounidense Charles Peterson muestra una de las fotos que realizo al lider de la mítica banda de rock "Nirvana", Kurt Cobain, en la exposición con motivo del 20 aniversario de su muerte, titulada "Nirvana. 20 añ
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Kurt Cobain se mostraba ante los más cercanos como alguien dulce, amigable y frágil que se transformaba al subir al escenario, como revela una exposición inaugurada hoy en el centro cultural La Térmica de Málaga, pocos días después de cumplirse veinte años de la muerte del líder de Nirvana.

"Cobain se sentía cómodo delante de los fotógrafos y no era la típica figura del rock que se cansaba de las sesiones", ha asegurado hoy en la presentación Charles Peterson, uno de los tres fotógrafos que firman el medio centenar de imágenes recogidas en esta exposición inédita en España, junto a Kevin Mazur y Kirk Weddle.

Peterson atribuye el éxito de Nirvana a la personalidad de Cobain, y se muestra convencido de que, si no hubiera muerto su líder, la banda podría haber superado el éxito de su álbum más mítico, "Nevermind" (1991), porque "se quedaron muchas buenas canciones guardadas en una caja".

"Si la banda se hubiera roto, Kurt Cobain también habría seguido haciendo buena música", ha resaltado el fotógrafo, que no tiene dudas sobre las razones que le llevaron al suicidio.

"Fue la misma razón por la que otra gente que se suicida: la depresión, y si no pasó antes fue porque esa depresión estuvo oculta por las drogas", ha apuntado Peterson.

No sólo fotografió a Nirvana, sino que gracias a su trabajo en el sello discográfico independiente Sub Pop plasmó la explosión en Seattle (EEUU) de todo el movimiento "grunge", en el que se incluyen también Pearl Jam, Soundgarden, Alice in Chains o Mudhoney.

"No era consciente de lo que estaba pasando en ese momento, porque yo tenía 20 años, sólo hacía fotos de promoción de los discos y los conciertos, y no imaginaba que veinte años después estaría en España presentando estas fotos", ha admitido Peterson.

Eran unos años de crisis económica "con muchos hogares rotos, con familias desunidas y una vida difícil en los suburbios", por lo que la música de Nirvana y de todo el movimiento "grunge" buscaba "un escape de todo eso, además de romper con la típica canción de amor de los años setenta".

De sus años junto a Kurt Cobain recuerda su "fragilidad", ya que "arrastraba problemas crónicos de espalda y de estómago, todo eso iba con él, se sentía frágil y daba esa impresión".

"Sin embargo, tenía una dualidad, y cuando salía al escenario era inmenso, se transformaba en otra persona y producía en el público una experiencia catártica".

Una exposición revela al Kurt Cobain dulce y frágil que conocieron sus amigos