Berlusconi tacha al Gobierno italiano de “contradictorio” y “populista”

El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, saluda a los ciudadanos en la celebración de la Fiesta de la República | efe
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El nuevo Gobierno de Italia, formado por el Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la Liga, participó ayer en su primer acto institucional en el día en el que se celebraba la Fiesta de la República, entre críticas por parte de Forza Italia, socio coaligado de la formación ultraderechista.
Silvio Berlusconi, líder de Forza Italia, criticó en un vídeo que esas dos formaciones hayan impulsado un Gobierno “inédito y contradictorio”, que se ha unido “bajo el estandarte del populismo”. También adelantó que su partido no votará la confianza de este Gobierno, si bien es cierto que su apoyo no es necesario, pues el M5S y la Liga tienen juntos mayoría en ambas cámaras.
“Italia necesita de otra cosa, como en 1994 (año de su primer Ejecutivo), nos debemos movilizar y dar voz a una Italia que no puede identificarse con este Gobierno ni con la izquierda”, dijo.
Finalmente, presentó a su partido como la alternativa a estas dos fuerzas políticas y pidió a los italianos que le ayuden “a construir un futuro común”.
Mientras, el nuevo primer ministro de Italia, Giuseppe Conte; los vicepresidentes, el líder del M5S, Luigi di Maio, y su homólogo de la Liga, Matteo Salvini, y el resto de ministros juraron el viernes sus cargos y ayer asistieron al desfile de las fuerzas armadas italianas, que tuvo lugar en la calle de los Foros Imperiales, que conecta el Coliseo con el Monumento a Víctor Manuel II.
El presidente de la República, Sergio Mattarella, destacó que “los valores de libertad y justicia y el respeto de los derechos son fundamentales” en la sociedad y “pilares sobre los que se apoya la constitución de Europa”.
Salvini, quien además de vicepresidente es también ministro del Interior, declaró a los medios de comunicación que su primer paso al frente de esta cartera será viajar a la isla de Sicilia (sur), lugar al que llegan numerosos inmigrantes que atraviesan el Mediterráneo, para abordar esta situación con las autoridades locales. Salvini, que prometió durante la campaña electoral expulsar a 500.000 inmigrantes irregulares presentes en Italia, vio prioritario “mejorar los acuerdos con los países” de origen de estas personas para frenar los flujos migratorios hacia Europa.
Mientras, Luigi Di Maio, que también ejercerá como ministro de Desarrollo Económico, Trabajo y Políticas Sociales, afirmó que cambiar la reforma laboral aprobada durante el Gobierno de Matteo Renzi será una prioridad para su cartera, con el objetivo de fomentar el empleo estable. l

Berlusconi tacha al Gobierno italiano de “contradictorio” y “populista”