El incendio que devoró el local de la calle Justicia pudo ser intencionado

Los escombros del pequeño local todavía eran visibles ayer en la calle Justicia | patricia g. fraga
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El incendio que devoró un pequeño local de unos cinco metros cuadrados en la calle Justicia, alrededor de las diez de la noche de miércoles, pudo ser intencionado. De eso están seguros algunos vecinos de la zona, porque el establecimiento llevaba tiempo cerrado. La Policía Local llevó al antiguo dueño de ese local, contiguo a una tienda de reparaciones, a la comisaría de la Policía Nacional, para que prestara declaración, pero no existe constancia de que fuera detenido ni de que pasara a disposición judicial.

Fuentes próximas a la investigación destacan que el hombre sufre un grave trastorno mental y lleva varios años viviendo en la indigencia. De hecho, suele dormir en el entrante de una local de la vecina calle de la Torre, donde se tumba entre basura, lo que ha generado protestas de vecinos, que han pedido repetidamente que los servicios sociales se hagan cargo de este individuo.

El problema es que esta clase de situaciones son muy complicadas, porque muchos sintecho no están dispuestos a colaborar con las autoridades. A menudo prefieren no ser internados en una institución y vivir en la calle, sin tener que someterse a normas. Además, muchas veces a sus trastornos mentales hay que añadir alguna adicción, ya sea alcohol u otra sustancia.

Desahuciado

El sujeto había trabajado un tiempo en la reparación de aparatos eléctricos en ese edificio, hasta que su enfermedad le empujó a la calle. Fue desahuciado por impago del alquiler, pero los vecinos aseguran que merodeaba a menudo por la zona, ya que es aledaña a la de la Torre y es posible que, en un momento de ofuscación, decidiera prender fuego al que fue su lugar de trabajo.

Por el momento, los agentes de la Policía Científica siguen investigando los datos e indicios que recabaron del lugar para tratar de descubrir el foco del incendio. La tienda consta de una única habitación pequeña, y el fuego alcanzó gran virulencia, arrojando llamas que salieron al exterior, lo que causó una gran alarma entre los vecinos.

Sin embargo, los bomberos tardaron menos de media hora en extinguirla, en parte porque el agua de sus mangueras llegaba perfectamente al foco del incendio desde el exterior. La pronta actuación de los servicios de emergencia impidió que afectara a inmuebles aledaños .

El incendio que devoró el local de la calle Justicia pudo ser intencionado