Los constructores acusan a la Marea de crear inseguridad por la falta de licencias

Ángel Jove, Juan Antonio Gómez y Juan José Yáñez, ayer, en la sede de Aproinco | pedro puig
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La Asociación de Promotores Inmobiliarios de A Coruña (Aproinco) denunció ayer que más de un año y medio después de que hicieran pública la “deficiente gestión urbanística” de Marea Atlántica, el Ayuntamiento sigue sin aprobar la gran mayoría de las licencias para edificar vivienda nueva que solicitan esgrimiendo un amplio “abanico” de razones. Los profesionales aseguran que las últimas decisiones del Gobierno local sobre Náutica o el Parque Ofimático generan una “inseguridad jurídica” muy grande, que está llevando a los empresarios a buscar opciones de negocio en municipios limítrofes, como Oleiros.


Las empresas de promoción de edificios destinados a vivienda todavía no han logrado empezar a trabajar a un ritmo decidido a nivel local mientras en otras localidades se recuperan de la crisis. “En algunas ciudades como las tres grandes urbes de la provincia y, especialmente en A Coruña, estamos detectando dificultades muy grandes en la obtención de licencias”, destacó el presidente de Aproinco, Ángel Jove, molesto por la “inseguridad jurídica” en la que vive el sector en el municipio. Según explicó, se están encontrando con “grandes discrepancias en la interpretación” del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) que hacen sus arquitectos y los del Ayuntamiento.


Estas provocan la denegación de los permisos con justificaciones variopintas porque “ha habido muchas”. Las respuestas que, dicen, se les dan desde el Consistorio es que un proyecto tiene problemas de “habitabilidad, inacción, exceso de volumetría...”. “Es un abanico tan amplio de excusas que nos hacen sospechar como sector”, incidió Jove, algo que corroboró el secretario general de la asociación, Juan José Yáñez. “Para varios edificios se ha dicho que creaban pantallas arquitectónicas y si fuese por eso no se concedería ninguna licencia en ninguna zona”, resaltó este último, comentando que los edificios son opacos y suponen un obstáculo en cualquier entorno en el que se eleven.

Sin posibilidad de rehabilitar
Según el presidente de Aproinco, incluso están viniendo de regreso los planes que se presentan para construir en zonas tan degradadas como Pescadería. Las empresas quieren “rehabilitar” pero aseguran que el Ayuntamiento no les deja, al tiempo que ya se mostró contrario a generar nuevos desarrollos urbanísticos de suelo. Al margen de que el secretario general opine que el trabajo en ambas áreas sería compatible, preguntado por si los problemas para aprovechar los solares abandonados en la zona Pepri puede tener alguna relación con la intención del Ayuntamiento de convertirse en promotor de forma puntual, no lo descartó del todo.


A su entender, el Gobierno local no debería asumir el papel de las empresas especializadas, porque estas también quieren rehabilitar y, destaca, podrían hacerlo con mayores garantías de calidad y menores gastos. “No sé si llamarlo competencia desleal, pero no tiene mucha lógica esta situación si la empresa privada sabe hacerlo mejor”, resaltó, temiendo que esta estrategia sea utilizada para “disimular su falta de gestión”.
El hecho de que esta misma semana se anunciase la caducidad de uno de los expedientes para el polígono residencial de Náutica y que hasta la Xunta haya obtenido un no como respuesta para construir 40 pisos de protección autónomica en el Parque Ofimático han generado más desconfianza, aunque haya una necesidad de atender a la demanda.
Para Jove “el plan general es un tanto deficiente y muy interpretable”, lo que hace que los constructores miren “a la ciudad con recelo”. De hecho, confía en que en el futuro esto “se reconduzca” porque el sector podría volver a generar empleo.


Mientras el cambio no se produce, muchas compañías –incluso de fuera de A Coruña– están apostando por Oleiros y esperan con interés la resolución de los problemas con los PGOM de Arteixo y Culleredo, pues el área metropolitana de A Coruña es en estos momentos el entorno más pujante para volver a crear stock.
 

Respuesta con cifras
Molesto con estas acusaciones, el alcalde, Xulio Ferreiro, recriminó a los promotores que no se apoyasen en datos. Sin embargo, estos ya habían advertido que era imposible tenerlos concretos porque en María Pita se han dividido las licencias según el trámite que siguen y no les facilitan cifras.


El regidor defendió que en el último mes han concedido 38 licencias urbanísticas adaptadas al PGOM y que la media es superior a la del mandato anterior olvidando que hasta el 2015 no se reactivó el sector por la crisis.

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