La entrada del Partido Socialista en el Ejecutivo sigue en el aire tras el desencuentro de ayer

Ferreiro, García y Dapena, a su llegada al pleno pedro puig
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El desencuentro vivido entre la Marea y el PSOE con motivo de las ordenanzas fiscales en el pleno de ayer provoca que las relaciones entre ambas formaciones continúen distanciándose desde que José Manuel Dapena, portavoz socialista, anunciase públicamente que la intención de su partido era entrar en el Gobierno local para dotar a la ciudad de un proyecto, optimizar su gestión y aportar estabilidad plenaria.
Desde que el PSOE hizo pública su intención de hacerse cargo de alguna de las concejalías del Gobierno municipal, la relación con la Marea se caracteriza por los enfrentamientos entre ambos partidos.
Después del pleno de ayer, ninguno de los dos líderes cerró la puerta a seguir negociando, pero continúan con prioridades muy distantes, por lo que la entrada de los socialistas en el Gobierno local sigue estando lejos.
“La mejor solución es formar un gobierno de coalición con la entrada del Partido Socialista, se ha visto con el ridículo en el que ha incurrido el Gobierno local con la retirada dentro del propio pleno del asunto referente a las ordenanzas fiscales con el afán de hurtar al debate político el estudio de la bajada del IBI”, dijo José Manuel Dapena, líder de los socialistas.
Mientras tanto, el alcalde Xulio Ferreiro aseguró que “as cousas non se fan así, cando alguén pretende compartir un proxecto debe facelo en base a relacións de confianza”.

los presupuestos
Con este nuevo enfrentamiento queda por ver si hay manera de reconducir la situación o la relación ya está tan desgastada y las posturas son tan lejanas que se rompiese todo tipo de negociaciones y los únicos acuerdos que se pudiesen producir serían de manera puntual, lo que provocaría que la Marea continuase gobernando en minoría como hasta ahora, con los problemas que ello ha acarreado.
La próxima piedra de toque serán los presupuestos del próximo año, que el Gobierno municipal llevará a pleno en menos de dos semanas y para los que en la actualidad semeja muy complicado que ambas formaciones puedan llegar a un acuerdo visto cómo han transcurrido las últimas semanas, salpicadas de varios desencuentros.

La entrada del Partido Socialista en el Ejecutivo sigue en el aire tras el desencuentro de ayer