El alcalde recibe cada día entre veinte y treinta solicitudes de entrevistas

28 enero 2018 A Coruña.- El Gobierno local anució en el último Dillo ti, celebrado en el Palacio de la Ópera, un proyecto para ampliar el parque de Santa Margarita
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Al Gobierno de la Marea Atlántica le gusta pensar que es cercano, abierto a la ciudadanía, y tratan de implementar iniciativas que favorezcan la participación ciudadana, pero es difícil contentar a todo el mundo. Los coruñeses siguen queriendo tratar sus problemas con su alcalde, y cada día, Xulio Ferreiro recibe entre veinte y treinta peticiones de una cita, la mayor parte de las cuales son desestimados. 

El regidor lo explicó cuando una vecina de Os Mallos le preguntó qué había que hacer para poder reunirse con él. Ferreiro echó mano de las matemáticas para explicar a qué se debía que no cogiera todas las llamadas de los vecinos: si son veinte o treinta llamadas las que llegan a la alcaldía y el día tiene 24 horas, e “tento durmir cinco ous seis polo menos” tiene que repartir su tiempo de la manera más eficiente. “É fácilmente comprensible que eu non podo atender persoalmente a todas las citas que se piden”. 

Redirigir la llamada 
Eso no quiere decir que la llamada caiga en saco roto. Se le pregunta al ciudadano que explique el asunto y esa persona es redirigida al departamento competente del problema. Por ejemplo, Emalcsa en el caso del servicio de agua. “Entendo que non se trata tanto de falar comigo como de solucionar o problema”, apuntó Ferreiro a la molesta vecina que le interpeló. 

Pero parece que hay coruñeses que envidian el trato más cercano que pueden recibir los residentes del área metropolitana donde hay municipios como Carral, Abegondo, Curtis, u otros (generalmente con de menos de 6.000 habitantes) en los que basta con presentarse en el Ayuntamiento. Por ejemplo, es habitual que José Luis Fernández, de Carral, atienda casi siempre al vecino, incluso si eso provoca problemas de agenda. En Cambre se exige desde las últimas municipales que se pida cita previa. Y en A Coruña, Ferreiro prefiere el sistema de un barrio al mes que sigue con el Dillo ti.

El alcalde recibe cada día entre veinte y treinta solicitudes de entrevistas