La demanda de pisos en alquiler para los universitarios sufre un nuevo “bajón”

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El negocio de los universitarios está en horas bajas en A Coruña. El sector inmobiliario es el más perjudicado por la situación porque, según aseguran los profesionales del ramo, este año el alquiler de pisos a los estudiantes ha sufrido un nuevo “bajón”. Si antes estos dejaban un importante montante económico entre los propietarios, estas cifras se están reduciendo. Además, entre los que continúan viviendo lejos del hogar paterno se extiende la búsqueda de menos lujos.
“Ha bajado la solicitud de alquileres entre los estudiantes”. El presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria , Herminio Carballido, no se anda por las ramas a la hora de explicar la mala situación que padecen aquellos dueños cuyos salarios (o complementos mensuales) salían de arrendar algunas propiedades a los más jóvenes.
Según el representante del sector, ni siquiera es preciso remontarse a los orígenes de la crisis para observar el cambio de tendencia. La caída de este mercado fue paulatina los primeros años, pero cada vez se deja notar con mayor virulencia. “Ahora ha sufrido otro bajón”, añade.
“Hace dos o tres años, en junio ya teníamos todo contratado para el siguiente curso; si esperaban a septiembre ya no encontraban nada”, afirma Carballido. Sin embargo ahora “aún” hay una gran cartera “en oferta”.
La vocal del Colegio de Administradores de Fincas de Galicia, Carmela Lavandeira, reconoce que en su empresa apenas hay “alquileres a estudiantes”. Eso sí, tanto ella como el resto de compañeros han detectado que cada curso que pasa en sus establecimientos reciben a “menos gente que se acerque a preguntar”.
En este contexto, si la demanda continúa a la baja, los grandes propietarios de inmuebles tendrán que replantearse el perfil hacia el que quieren orientar el arrendamiento de sus pisos.
De hecho, Carballido concreta que también han cambiado mucho las exigencias de los que reservan una casa. “Si antes algunos contrataban un apartamento de un solo dormitorio de forma individual, ahora en ese tipo de espacio entran a vivir dos personas”, subraya.
La traducción es que, dado el menor presupuesto para residir en las ciudades universitarias, “se comparte más”. Es más, en alguna ocasión los salones se aprovechan como dormitorios.

malos tiempos
Es difícil dar con una única causa de la debacle porque muchas parecen estar detrás de la disminución de los universitarios del mercado inmobiliario coruñés.
Desde el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria aluden a la “bajada del número de estudiantes en algunas carreras”, pero también a que muchos se mueven a diario desde casa de sus padres por falta de presupuesto familiar para trasladar toda una vida.
“También hay que tener en cuenta que cada vez más se producen desplazamientos a fuera para estudiar, entre otras cosas por el Erasmus”, razona Carballeira.
En este último punto coincide su compañera en la otra entidad colegial, que añade que Madrid y Barcelona son otras de las opciones más elegidas por las familias que todavía pueden pagar la universidad.
O bien porque “las carreras tienen más prestigio o porque aquí no las hay” e, incluso, pensando en que se encontrará más salida laboral. Lavandeira se fija en Santiago, la ciudad universitaria por excelencia de Galicia, para justificar la situación de A Coruña. “Si allí cierran negocios ¿cómo no se va a notar aquí la caída?”, se pregunta. n

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