No hay chaparrón que pare a la Estrella de los Mares

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El Ideal Gallego-2011-07-17-013-34ba5e76Nuestra señora del carmen  la patrona de los marineros

Quien sospeche que a 16 de julio la lluvia pueda arruinar los honores que se merece Nuestra Señora del Carmen es temeroso del clima, pero ignora que a las gentes del mar no hay tempestad que los frene. Ni chubasco que les agüe la fiesta. Ni en Os Castros ni en el Puerto. Ni por tierra ni por mar. Ambas imágenes salieron ayer en sendas procesiones. Y la fiesta continúa, al menos hasta mañana. No podía ser de otra forma.

reportaje de r.l.

Dice la Salve Marinera: “Sí, fervoroso llegue al cielo, y hasta Ti, y hasta Ti, nuestro clamor”. Pues hete ahí que ayer el cielo estaba cerrado por humedades y desprendía chubascos que fueron tenues por la mañana y algo más pertinaces hacia el ocaso.
Pero a las gentes bravas del mar el agua no les asusta. Solo faltaba. Por eso, y porque la misma fe que mueve montañas seca ropas y despeja nubes, Nuestra Señora del Carmen salió por donde estaba previsto, procesionó por tierra y mar, y extendió su manto para proteger, de aquí en un año, a los marineros que tantas veces –más de las prudentes– se juegan la vida invocándola.
En A Coruña el Carmen tiene dos referencias: Os Castros, de cuya parroquia es la patrona, y su propia Cofradía, con sede en San Jorge y sucursales en los puentes de mando de cada barco.
El Ideal Gallego-2011-07-17-013-34bcdcd6En Os Castros, el 16 de julio es la cita para arrancar las fiestas patronales. Fue por la mañana y con la Misa solemne, a la que sucedió una procesión que es ya tradición y en la que los feligreses acompañan a la imagen de la patrona subida en una modesta barca, no muy diferente probablemente a aquella en la que su hijo obró el milagro.
El alcalde, Carlos Negreira, anunciado en los carteles como pregonero quiso compensar su ausencia por la noche acudiendo al desfile. El grupo de gaitas Dorna puso la banda sonora.
Tras el almuerzo, magia para los más pequeños y una verbena amenizada –además por los acordes del grupo Los Lados– por la impertinente lluvia que se empeñó en aguar la fiesta.
Antes, eso sí, la elección de la reina de las fiestas y el pregón, que a falta de alcalde, fue pronunciado por su brazo derecho, Julio Flores.
Y allí, en Casablanca, y desafiando al tiempo, los vecinos disfrutaron hasta altas horas, bailando por momentos, recordando otros aquellos tiempos en que San Diego no era tan parque y albergaba las verbenas. Ahora los columpios son los “protas”.

Singladura > Y mientras en Os Castros se secaban el pelo, en el Puerto la Cofradía embarcaba para que, como cada 16 de julio, Nuestra Señora se diese un paseo por la bahía.
En este caso, el programa era capicúa. Comenzaba y finalizaba con Misa bajo techo, pero en el medio los fieles salían a echarle un pulso al cielo. Las salvas pirotécnicas anunciaban a media mañana el comienzo. Retumbaban en María Pita y se escuchaban por toda la ciudad.
La coral del Club de Pensionistas de la Casa del Mar fue la encargada de cantar la Eucaristía, para la que el templo de San Jorge volvió a quedarse pequeño.
Ya pro la tarde, no sin dudas previas, la Cofradía sacó la imagen del templo hasta el Puerto.
Allí, como en la noche de los tiempos, Nuestra Señora fue invocada, y se entonó una oración por los hombres del mar, por los que el mar se cobra su dramático tributo.
Con las prisas propias de una tarde otoñal, y los paraguas desplegados sobre as embarcaciones, la procesión recorrió la bahía para dejar benditas las aguas. Las saladas.
Con el regreso al templo, y la Misa en la que se impusieron los escapularios concluyó una jornada que también en A Coruña, como en cualquier rincón de la costa gallega, tiene un sabor especial a lágrimas de emoción.

Más actos > Pero pasado el día grande, los actos continúan. Así, en Os Castros caminan con paso firme y de fiesta hacia el momento culmen, aquel que desvelará en la medianoche de mañana si el globo de papel sube o se queda.
Tampoco la Cofradía ha dado por concluidos sus actos. Mañana, a partir de las 20.00 horas, en San Jorge se oficiará un funeral en memoria de todos los cofrades y por todos los fallecidos en el mar.
Y en algún rincón de la bahía alguien susurrará la Salve a la Estrella de los mares.

No hay chaparrón que pare a la Estrella de los Mares