
CiU, ICV-EUiA y ERC han pactado esta mañana el redactado del documento final sobre el pacto fiscal que hoy votará el Parlament, al que el PSC podría dar apoyo sólo en ciertos puntos, al no haber alcanzado aún un acuerdo con CiU sobre si la agencia tributaria catalana debe ser única o consorciada.
El texto final, que pasa de los 5 puntos iniciales que propuso el Govern a 7, incorpora un mandato por el que la agencia tributaria catalana "tendría que colaborar administrativamente con otras administraciones de carácter local, estatal y europeo, especialmente en la lucha contra el fraude fiscal".
Con el escollo de la agencia tributaria sin superar, el PSC sí se ha sumado a transacionar con CiU, ERC e ICV-EUiA varias enmiendas que arrancan al Govern el compromiso de destinar los nuevos recursos que se obtengan con el pacto fiscal a las políticas sociales y a preservar los servicios básicos del estado del bienestar.
El nuevo redactado, como consecuencia de las enmiendas de la izquierda catalana, también vincula el pacto fiscal al principio de progresividad fiscal en el sistema impositivo catalán y a la lealtad institucional tanto entre el Estado y la Generalitat como entre la Generalitat y los ayuntamientos y otros entes locales.
El PSC también ha rubricado finalmente el punto que establece la creación de una comisión de seguimiento de la negociación del pacto fiscal con el Estado, conformada sólo por las fuerzas parlamentarias "que manifiesten su pleno apoyo" a la propuesta de resolución del pacto fiscal que hoy salga del Parlament.
La izquierda también ha arrancado al Govern una modificación en el punto dos, el que describe el "déficit fiscal" catalán, de manera que ya no se detallan cifras como en el documento inicial -que cuantificaba el déficit anual en el 8 % del PIB de Cataluña- sino que se explica esta cuestión en términos más generales.
"Las balanzas fiscales sitúan a Cataluña en un preocupante déficit fiscal, con el enorme perjuicio que ha representado esta circunstancia para el desarrollo y bienestar de nuestro país", reza el texto final.
El documento que hoy votará el Parlament, pactado entre CiU, ICV y ERC, estipula también que la agencia tributaria catalana debe ser "la única administración responsable" de la gestión, recaudación, liquidación, revisión, sanción e inspección de todos los impuestos soportados en Cataluña.
El texto no habla sólo de solidaridad territorial -un término que disgusta a ERC- sino de "cooperación interterritorial", una aportación que deberá ser revisada cada cinco años y acordada de manera bilateral con el Estado.
"A la hora de determinar la aportación catalana, Cataluña no puede perder posiciones respecto a su situación en capacidad fiscal", añade el documento.
Por último, y como punto siete del texto, se insta al Govern a conseguir "la máxima implicación activa de todos los sectores políticos, económicos y sociales de Cataluña alrededor del presente acuerdo, así como a trasladar a las instituciones europeas la naturaleza y los objetivos del mismo".






















