El acuerdo sobre Antolín Faraldo, sin ejecutar después de trece años

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Uno de los muelles de A Ponte Vella es, desde el 16 de mayo de 1995, la plaza de Antolín Faraldo Asorey. Hasta allí acudieron en las últimas horas decenas de betanceiros para sumarse al acto convocado por el BNG en memoria del secretario de la “Xunta Superior de Goberno de Galiza no alzamento de 1846 que rematou co sacrificio dos Mártires de Carral”. Como cada verano, los nacionalistas rindieron tributo al intelectual, considerado uno de los padres del movimiento provincialista y pieza determinante en el levantamiento del coronel Solís. 
Hijo Predilecto de Betanzos, el 27 de abril de 2004 la corporación municipal acordó iniciar os trámites para repatriar sus restos desde Granada a Santiago pero, transcurrido más de un decenio, continúan en Andalucía.
La conmemoración del Día da Galiza Mártir se desarrolló, como cada año, al pie del busto del reconocido intelectual, quien, pese a su relevancia, sigue siendo casi un desconocido en Betanzos. 

Desconocido
Ni el empeño de distintos colectivos culturales ni la insistencia de un sector de la política municipal han sido suficientes para que la verdadera historia del paladín provincialista, del primer pensador galeguista, del político valiente y el periodista comprometido; del betanceiro ilustre, del hijo predilecto y del secretario de la Xunta Superior de Galiza, el órgano de autogobierno creado a raíz de la revolución de 1846, cale entre sus paisanos: “De entre todos los fillos ilustres de Betanzos, tan numerosos coma esquecidos na súa máis grande parte, brilla cunha luz propia a senlleira figura de Antolín Faraldo”, argumentaron los nacionalistas en la moción elevada a pleno en 2004. La personalidad de Faraldo ha sido ensalzada por intelectuales de la talla de Manuel Murguía, Francisco Fernández del Riego o Castelao, “pero segue a ser prácticamente descoñecida para a maior parte dos galegos, e sinaladamente dos seus paisanos betanceiros”, insisten, aún ahora, desde Betanzos.
Entonces, la corporación respaldó sin contrapartidas la propuesta de los nacionalistas, que se complementó con su nombramiento como Hijo Predilecto de Betanzos y con la solicitud a la Xunta y al Museo do Pobo Galego a repatriar sus restos mortales para  soterrarlos para siempre en el Panteón de Galegos Ilustres, en San Domingos de Bonaval.
También se planteó colocar su retrato en la sala capitular, de donde se ha retirado otro por incumplir la Ley de Memoria Histórica de 2007 y sustituir la placa instalada al pie de su busto, obra del escultor Rodríguez Osorio.
Este último paso lo dio el BNG, que asumió el cambio   colocando un panel “en galego, explicando quen foi, por que se lle rende homenaxe, a que dedicou a súa vida e cales foron as ‘razóns’ do seu exilio e os porqués da súa obra e papel político en Galicia”.

Una ofrenda, con música, lecturas y la intervención de Francisco Jorquera

El BNG celebró su tradicional homenaje a Antolín Faraldo en la plaza que lleva su nombre en A Ponte Vella. Esta vez, con la lectura de textos con música y una ofrenda floral, con las intervenciones de Francisco Jorquera, presidente de la Fundación Galiza Sempre y exportavoz del grupo nacionalista en el Parlamento de Galicia, y de Henrique del Río, edil del BNG en Betanzos. 
Los nacionalistas recordaron que “a pesar de que a corporación aprobou por unanimidade recoñecer e divulgar a figura de Antolín Faraldo no ano 2004, trece anos despois aínda non fixeron nada neste sentido a pesar da insistencia do BNG”. Durante el acto, incidieron en que en este tiempo,  ni al PSOE ni al PP les ha interesado lo más mínimo difundir el significado de Antolín Faraldo. En este punto, recordaron su decisión de colocar una placa “en vista da deixadez do Goberno de Betanzos”, y su estrecha colaboración con los colectivos culturales para mantener su memoria. l

El acuerdo sobre Antolín Faraldo, sin ejecutar después de trece años