El Ayuntamiento y Saite pelean por el arreglo del elevador de la plaza de Lugo

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La plaza de Lugo lleva mes y medio funcionando sin uno de sus dos montacargas por una disputa entre el Gobierno local y la empresa concesionaria del parking Saite –que se ocupó de parte de la obra del mercado– en la que no se ponen de acuerdo en quién debe correr con los gastos de la reparación. Los comerciantes están cada vez más enfadados, pues el elevador clausurado daba servicio a la planta de pescadería y la falta de conexión con los sótanos ha provocado que los camiones de reparto estacionen en el exterior. Esta medida complica la situación a la hora de que los vendedores encuentren plazas de aparcamiento para acudir a sus puestos de trabajo.
El pasado 26 de enero se colgó un cartel en uno de los montacargas del mercado en el que se indicaba “Fuera de servicio”. El cierre del ascensor se realizó después de que una pequeña avería revelara que utilizarlo suponía un gran riesgo. Según explican los concesionarios, los técnicos revisaron la estructura y descubrieron la mayor parte oxidada y con otros problemas. 
La teoría que circula por la plaza es que el agua y la sal han sido los culpables de tan grave deterioro en “solo diez años”, pues el clausurado es el acceso utilizado desde la planta -1 por las empresas que surten a las pescaderías con la mercancía comprada en la Lonja. “Está podrido”, dicen.
Sin ningún accidente que lamentar, el problema no pasaría de realizar un cambio o una reparación si no fuese porque nada hace presagiar que el Ayuntamiento vaya a acometer el arreglo. “No se pone de acuerdo con Saite en quién lo debe pagar porque cuesta mucho dinero y porque cada entidad se quedó con unos espacios”, denuncian, cabreados porque en la disputa no se tenga en cuenta el perjuicio para el colectivo de placeros. 

falta de aparcamiento
Los pescaderos lamentan que si llueve el pescado se moje hasta que se introduce en el interior d. Además, destacan los inconvenientes para los barrenderos dado que la retirada de los residuos de estos negocios es especial y ahora los trabajadores del servicio de recogida de basura tienen que dar múltiples vueltas para hacer su labor. 
Los pescaderos no son los únicos en protestar por el caos que se ha vive desde hace unas semanas. “Es un perjuicio para todos porque por la mañana se colocan unas señales para reservar una zona a la carga y descarga de pescado y se quitan plazas de aparcamiento”, comentan en  otra planta. Lo mismo opinan en las carnicerías, fruterías y panaderías, que abren más tarde y se encuentran todo copado.

El Ayuntamiento y Saite pelean por el arreglo del elevador de la plaza de Lugo