La Zona Obelisco se alía con Padre Rubinos para buscar empleo a personas en riesgo de exclusión

Belén Serantes y Eduardo Aceña, durante el acto de ayer quintana
|

La Institución Benéfico Social Padre Rubinos dio ayer un paso más en su camino para buscar apoyos a través de los que fomentar la inserción en el mercado laboral de las personas en riesgo de exclusión. La entidad rubricó un convenio con la Asociación Zona Comercial Obelisco en virtud del cual se analizarán las posibilidades de ofertar puestos de trabajo a los usuarios del albergue. De igual forma, se intentará que los comercios vendan en el centro parte de la producción de marca propia del taller prelaboral de costura.
“Ojalá que los convenios con el comercio y la hostelería den sus frutos”, comentó la gerente de la Zona Comercial Obelisco, Belén Serantes, tras firmar un acuerdo que encanta a los empresarios porque “se trata de ayudar e insertar a gente en la exclusión social”.
Serantes explicó, al alimón con el presidente de Padre Rubinos, Eduardo Aceña, que el pacto cristalizará en el análisis de los perfiles de los beneficiarios de la institución solidaria que estén en posición de trabajar. “Se estudiará a aquellas personas que encajen con los empleos que vayan surgiendo”, aclararon.
“Queremos trabajar en la inserción pero también ofrecer a nuestros asociados la opción de que adquieran los mandiles o las bolsas que crean aquí para montar espacios solidarios en los que distribuirlas”, destacó la gerente.
Por su parte, Aceña se mostró satisfecho de la adhesión de los empresarios del centro a la bolsa de colaboradores porque de esta forma “ya hay cerca de 1.700 empresas” que apoyan de forma directa a la organización. Así recordó los acuerdos firmados anteriormente con hosteleros y hoteleros y con los empresarios del polígono industrial de A Grela.

nuevos colaboradores
“Este ejercicio de responsabilidad social corporativa está encuadrado en el ámbito de la formación y el desarrollo de la dimensión moral de la persona”, subrayó Aceña respecto a la buena nueva de ayer.
Además, avanzó que de cara al futuro ya se trabaja para seguir “abriendo cauces de participación” que sirvan para colaborar con los usuarios.

medio millón de toneladas
Por si fuera poco, el éxito de la donación de ropa registrado en los 97 contenedores distribuidos por toda la ciudad ha obligado al colectivo a adquirir una segunda furgoneta para atender todas las necesidades actuales del ropero.
El vehículo, que llegará en septiembre, servirá para acelerar la descarga de los cientos de toneladas de ropa que aportan los coruñeses tanto para el taller de costura como para distribuir a los usuarios del refugio o para la venta, cuyos ingresos permiten la creación de puestos de trabajo dentro de la propia institución.
Según Aceña, entre finales de enero y estas fechas se han recibido 537.4000 toneladas de residuo textil, es decir, unas 67.175 al mes. Entre mayo y junio se notó “un repunte” por ser la época del cambio de armario.

La Zona Obelisco se alía con Padre Rubinos para buscar empleo a personas en riesgo de exclusión